FRESNILLO. Los niveles de almacenamiento de las principales presas de Fresnillo permiten garantizar el abastecimiento de agua para el actual ciclo agrícola de riego, así como para un segundo periodo de cultivo en algunas zonas, informó el secretario de Desarrollo Agropecuario, Jorge Luis Guzmán Domínguez.
En el caso de la Leobardo Reynoso, considerada una de las más importantes presas de Zacatecas por su capacidad de captación, se encuentra actualmente al 53 por ciento de su capacidad, mientras que la Santa Rosa registra cerca del 90 por ciento de almacenamiento, suficiente para las 400 hectáreas que riega.
“Lo que sí les puedo decir es que todas las presas, sin excepción, han estado captando una importante cantidad de agua, aunque a varias todavía les falta mucho para alcanzar su nivel máximo”, puntualizó.
BUEN PRONÓSTICO PESE A CANÍCULA
A pesar de la entrada de la canícula, periodo caracterizado por una disminución en las lluvias, el funcionario local confió en que las precipitaciones continúen y permitan mejorar las condiciones hídricas de las presas y bordos de abrevadero.
Tal es el caso de la Leobardo Reynoso, cuyo nivel actual aún deja un amplio margen para continuar captando agua, tal como ocurrió el año pasado, cuando alcanzó un máximo del 78 por ciento.
“En el caso de la presa Santa Rosa, existe la expectativa de que pueda alcanzar su capacidad total en las próximas semanas, pues en aquella región del municipio las precipitaciones han sido particularmente favorables”, destacó.
Además de las dos principales presas, Guzmán Domínguez destacó que el municipio cuenta con otros cuerpos de agua de menor tamaño, como la Santa Cruz, Rivera y las ubicadas en comunidades como Colonia Guanajuato, El Salón de los Hornillos y Boca de Río Chico, las cuales también han registrado una recuperación importante en sus niveles de almacenamiento.
UNA ECONOMÍA EN RIESGO
Jorge Guzmán destacó que en el municipio existen cerca de 35 mil hectáreas de riego, prácticamente sembradas hoy en día. Entre los principales cultivos destacan el maíz, las hortalizas, el chile, el jitomate y el tomatillo, mientras que la superficie destinada al frijol bajo riego representa apenas un dos por ciento.
Sin embargo, advirtió que, aunque las condiciones de humedad son favorables, el panorama económico para el campo sigue siendo incierto debido a los bajos precios de algunos productos agrícolas y a la existencia de grandes inventarios de frijol almacenado.
“El año no se ve muy prometedor; todavía hay mucho frijol guardado y eso podría generar problemas de comercialización cuando inicie la cosecha en octubre”, concluyó.
