ESTADOS UNIDOS. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, festejó este martes la reciente decisión de la compañía automotriz japonesa Toyota de poner fin a la fabricación de su camioneta Tacoma en Tijuana, Baja California, para llevar dicha línea de producción a una planta en San Antonio, Texas.
En breves comentarios a la prensa al recibir al presidente de Líbano Joseph Aoun en la Oficina Oval de la Casa Blanca, Trump aprovechó para presumir el traslado de la producción de camionetas Tacoma hacia territorio estadounidense y que a principios de mes había atribuido a su política de imposición de aranceles.
«Nos está yendo increíblemente bien con la economía. Tenemos inversión, como saben. Toyota está llegando con la planta más grande de cualquier lugar del mundo según entiendo. Se están yendo de México. Están viniendo a nuestro país. Van a venir a Texas, para ser específicos», dijo Trump sin abundar en el tema.
De acuerdo con el anuncio de Toyota de principios de mes, la automotriz japonesa está invirtiendo 3 mil 600 millones de dólares en su planta de la ciudad de San Antonio, Texas y como parte de dichos planees está incluido que el traslado durante los próximos 4 años la producción de la camioneta Tacoma desde Tijuana.
Según la firma automotriz, la producción de camionetas Tacomas seguirá en su planta de Apaseo el Grande, Guanajuato.
Desde marzo de 2025, Trump impuso un arancel de 25 por ciento a los autos importados hacia EU así como también un 25 por ciento al contenido no-estadounidense en los autos que llegan de México y Canadá aún cuando estos cumplan con las reglas de origen fijadas en el tratado de comercio regional (T-MEC).
En algo que denominó «blanqueo de contenido», el consejero de manufactura del Presidente Trump Peter Navarro acusó la semana pasada que los autos ensamblados en México escondían contenido originalmente producido en China que se hacía pasar por contenido mexicano para aprovechar los beneficios del T-MEC.
Miguel Angel Escobar Becerril
Agencia Reforma
