GUADALAJARA. Entre el 15 y el 17 de julio, cinco jóvenes de 14 a 17 años se reportaron como ilocalizables en Jalisco; la última vez que se les vio fue en Tlajomulco, Tonalá, Zapopan y El Salto. Trascendió que Facundo, Giovanny Natanael, Dominic Gabriel, Jéremi Alejandro y Carlos Humberto, quienes no se conocen entre sí, presuntamente fueron reclutados por el crimen organizado y algunos podrían estar en Zacatecas, pues uno de sus celulares fue rastreado en el estado, calificado como «agresivo» y «violento» por madres de los jóvenes.
Este lunes, familiares de cuatro de los adolescentes se reunieron con Pablo Lemus, gobernador de Jalisco. Marisela Anaya, mamá de Jéremi Alejandro Villegas, declaró que le informaron que su hijo podría estar en Zacatecas y que se intensificará la búsqueda.
«Zacatecas es un estado agresivo, es un estado violento, eso no me da esperanzas», compartió. A pesar de eso, aseguró que seguirá exigiendo resultados.
Mariana Jiménez, madre de Dominic Gabriel Méndez, recibió información similar: el celular de su hijo fue rastreado en Zacatecas. «Ya sabemos cómo está el asunto allá», lamentó.
Por otro lado, Carolina Vázquez, quien busca a Giovanni Natanael Flores, dijo que la reunión solo trajo la sensación de haber sido desatendida por la autoridad.
«A mí me ignoraron (…) se enfocó más en Jéremi, Dominic y Facundo».
En la reunión que el Gobierno estatal tuvo aparte con otras madres buscadoras, se acordó la contratación de agentes del Ministerio Público en el interior del Estado.
«Hubo solicitudes para tener más ministerios públicos en Puerto Vallarta, en la región de
Tequila, la que atiende Tala, Ameca, Tequila y toda la zona; he dado indicaciones para que se contrate este personal adicional», declaró el gobernador Pablo Lemus.
Marchan por los adolescentes
El 22 de julio, familiares de Facundo, Giovanny Natanael, Dominic Gabriel, Jéremi Alejandro y Carlos Humberto marcharon en el centro de Guadalajara para exigir resultados a la Fiscalía en Personas Desaparecidas.
Esmeralda Sánchez habló del caso de su hijo Facundo Sánchez Sánchez, de 17, quien desapareció el 17 de julio en el poblado de San Esteban, en Zapopan.
«Él cortaba nopal con el tío, se iba a fumigar al campo, es lo único que hacía, se iba al mercado, al mercado Felipe Ángeles, porque él le ayudaba a pesar el nopal y eso», contó tras llegar a la plazoleta del Mercado de San Juan de Dios, el punto de reunión.
De acuerdo con la mujer, Facundo salió el viernes de su casa en San Miguel Tateposco y vecinos vieron que se subió a un vehículo en San Esteban.
«Hasta donde sé, lo recogió un auto y ya», comentó.
El vehículo habría sido detectado cuando circulaba con dirección a Tesistán, donde se le perdió el rastro.
Esmeralda comentó que le tomó por sorpresa la desaparición porque en donde vive, un rancho, prácticamente no se ven historias así, aunque sí había escuchado que pasaba en la ciudad.
Su hijo se salió de la secundaria tres meses antes de terminarla.
La historia de Carolina Vázquez es más complicada. Giovanni Natanael Flores Vázquez, de 17, es el segundo hijo de ella que desaparece en dos años.
El mismo día que Facundo fue visto subiéndose al coche, Giovanni Natanael salió de su casa en el Fraccionamiento Las Lilas, en El Salto, y ya no regresó.
Su madre contó que desde hace dos años ha sabido de cinco casos de menores que desaparecen en la zona y sus restos son enviados a sus familias cuando fallecen.
«Son cinco jovencitos de entre 13 y 15 años que se los llevan; no sé cómo es el modus operandi, pero los regresan (los restos) en cajitas».
En la marcha de también estuvieron los familiares de Dominic Gabriel Méndez Jiménez, de 15, visto por última vez el 15 de julio en Tlajomulco; Jeremi Alejandro Villegas Anaya, de 14, desaparecido el 15 de julio en Tonalá; y Carlos Humberto Corona Corona, de 14, ilocalizable también desde el 17 de julio, en Zapopan.
José Armando Briseño es padrastro de Carlos Humberto. Él comentó que se llevaron al menor en un taxi.
«Lo único que sabemos es que andaba asustado cuando lo subieron, que sus amigos le decían ‘no te vayas ellos’, por miedo de que le fueran a hacer algo», relató.
«Creo que era el conductor y otro más; traían vestimenta así como de militar y se fueron rápido y le decían ‘córrele’ y ‘muévete’, presionándolo, y dicen que lo vieron hasta como temblando».
La manifestación estuvo integrada por alrededor de 18 personas que partieron de San Juan de Dios y avanzaron por la Calzada Independencia hasta la Fiscalía de Desaparecidos, donde después de unos minutos de protestas las recibieron.
Esmeralda comentó que la actitud de los servidores públicos cambió cuando llegaron y que los atendieron pronto, aunque, en su caso, no mostraron ningún avance del caso. Dijo que notó que ni siquiera habían «movido» la carpeta desde que fue abierta.

