VALPARAÍSO. Habitantes de más de seis localidades y de la cabecera municipal cumplieron este jueves cuatro días sin el servicio de energía eléctrica. De acuerdo con los afectados, esta situación ha desencadenado pérdidas económicas severas, daños a la salud y un mal trato por parte del personal de la CFE, el cual ha permanecido omiso ante la emergencia.
La falla, precisaron, está en la línea de suministro de San Juan, la cual abastece, entre otras, a las comunidades de San Juan Capistrano, El Paso de Huazamota, Tanques de Santa Teresa, El Tulillo, El Sauz y Rancho Viejo, además de múltiples hogares en la colonia Francisco I. Madero, ubicada en la cabecera municipal.
AISLAMIENTO
En la zona rural, la interrupción de la energía eléctrica inhabilitó la señal telefónica, conectada a los postes de luz. Por ello, quienes desean comunicarse con el exterior solo pueden hacerlo mediante la red Wi-Fi de una gasolinera, abastecida mediante una planta de luz propia.
Juanita Roldán, habitante de San Juan Capistrano, relató que otros han utilizado esta alternativa para comunicarse con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y reportar la situación; en su caso, ella lo hizo para comunicarse con NTR Medios de Comunicación, ante las evasivas de la paraestatal.
“Se han hecho varios reportes y no han hecho caso. Dijeron [en la CFE] que hoy iban a arreglar el problema, pero hemos estado llamando desde el lunes y han hecho caso omiso a los reclamos”, expresó.
Mientras tanto, en esta comunidad con una población estimada de 650 personas la falta de refrigeración ha arruinado tratamientos médicos, como el suyo; y en las tiendas de abarrotes se han echado a perder los productos perecederos, ante la imposibilidad de costear hielo de manera permanente.
INDIFERENCIA
A su vez, los vecinos de la colonia Francisco I. Madero emitieron un comunicado: “Expresamos nuestra profunda inconformidad por la falta de suministro de energía eléctrica que afecta a varios domicilios desde hace más de tres días, sin que hasta el momento se haya brindado una solución efectiva”.
A esto se suman los desencuentros con la CFE, cuyo personal les impidió formalizar sus reportes bajo el argumento de que “ya se estaba trabajando en el área”.
De acuerdo con los testimonios recabados, una empleada de la paraestatal se burló abiertamente de la comitiva, afirmando que ignoraría deliberadamente a los usuarios para que “se les quitara” y pasaran otra noche sin luz.
Ante la gravedad de los hechos, las comunidades afectadas exigieron el restablecimiento inmediato del servicio eléctrico y un extrañamiento formal ante el trato recibido, recordando que la población cumple puntualmente con el pago de sus tarifas de consumo.
