ZACATECAS. Tras la polémica generada al difundirse que funcionarios de primer nivel recibieron subsidios del gobierno estatal para la adquisición de viviendas, el gobernador David Monreal Ávila afirmó que los apoyos otorgados a los trabajadores se realizaron conforme a reglas de operación públicas.
En los subsidios de este programa de vivienda, “todo es público, todo es transparente”, expresó el mandatario, al exponer que los apoyos van desde 200 mil hasta 600 mil pesos por casa, dependiendo del tipo de financiamiento y del solicitante.
Al responder a los cuestionamientos sobre la inclusión de altos funcionarios en el listado de beneficiarios, sostuvo que cualquier trabajador puede acceder al programa de subsidio si cumple los requisitos establecidos, pues “no tiene nada de opas, ni de privilegio [sic]”.
La controversia surgió luego de que se difundieran nombres de funcionarios de alto nivel del gobierno estatal y servidores públicos de la Seduvot, dependencia que opera el programa, que recibieron subsidios para la compra de casas en Villas Universidad en la capital.
Aunque el gobernador defendió el esquema, reconoció que “tal vez ha faltado mayor publicidad” sobre el programa, mediante el cual, anunció, próximamente entregará 60 viviendas más, de las cuales faltan asignar 20 casas.
Monreal Ávila insistió en que los beneficios no fueron otorgados de manera discrecional y aseguró que cualquier trabajador del Gobierno del Estado puede solicitar su incorporación al programa, siempre que cumpla con los requisitos establecidos.
De acuerdo con la explicación del mandatario, el subsidio estatal representa entre el 45 y el 50 por ciento del valor de algunas viviendas y que los montos pueden alcanzar hasta los 600 mil pesos, dependiendo del esquema de financiamiento y de las características del inmueble.
Monreal Ávila dijo que el gobierno estatal no entrega directamente una vivienda gratuita a los trabajadores, sino un subsidio que se aplica junto con créditos de instituciones como Infonavit, Fovissste o incluso con financiamiento privado. “El gobierno del estado solo entrega el subsidio al que se hizo merecedor; el máximo, si no mal recuerdo, es de 600 mil pesos”, dijo.
«Todo es público y transparente», insistió el gobernador, al señalar que los apoyos son autorizados mediante un comité integrado por dependencias estatales y que la capacidad de adquisición de cada beneficiario es determinada por las instituciones financieras que otorgan los créditos.
Ante los cuestionamientos sobre quién integra los comités que revisan las solicitudes, el mandatario señaló que participan dependencias como la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Ordenamiento Territorial (SEDUVOT) y la Secretaría de la Función Pública (SFP).
El mandatario dijo que pedirá a la titular de Seduvot que acuda a la próxima conferencia de prensa La Informativa a explicar con mayor detalle el procedimiento, de quiénes integran el comité, “pero las reglas del programa de vivienda son públicas”.
Adelantó que el programa continuará ampliándose e informó que actualmente se desarrolla una segunda etapa de viviendas para trabajadores estatales y que analiza una tercera fase que podría incorporar entre 200 y 300 nuevas casas.
Para justificar el programa, Monreal Ávila comparó los apoyos de vivienda con otros subsidios que otorga el Estado a sectores productivos, como 150 mil pesos para renovación de taxis o 250 mil pesos para la compra de tractores.
El gobernador aseguró que estas políticas forman parte de una estrategia de desarrollo y sostuvo que los recursos públicos deben utilizarse para apoyar a la población: “Es dinero del pueblo y para el pueblo”.
