El Sagrado Corazón de Jesús en Estación Camacho, Mazapil
Sea a fines o principio de 1900, Henry Levy (33 años, soltero, judío, originario de Estrasburgo, capital de Alsacia) se asentó en la comunidad de Estación Camacho. Estando allí, se dedicó a la exploración y explotación minera. En abril de ese año denunció y pidió un lote en la sierra Cañada Blanca, de Mazapil. Su labor colindaría con la Compañía del Taray y posesiones del vizconde René de Carnely.
Levy no era un extranjero nuevo en México, radicaba en el país desde una década atrás. El 16 de mayo de 1900, el padre Mateo Correa Magallanes, hoy mártir católico, le vertió las aguas bautismales en la parroquia de san Gregorio Magno, en Mazapil. Entonces adoptó el nombre de Refugio Enrique.
Antes, en el proceso de conversión, aprendió y debió rezar de memoria el Credo, el Padre Nuestro y el Ave María.
Antes de la formal conversión, se manifestaba devoto del Sagrado Corazón de Jesús, incluso procuraba la imagen en las comunidades a donde acudía. Es notorio que él, como influyente jefe minero, colaboró para que en Estación Camacho fuese un referente religioso y antecedente secular de la actual parroquia.
La información proviene de una investigación en marcha sobre la vida cotidiana en el municipio de Mazapil.
LA BATALLA: CONSTITUCIONALISTAS CONTRA HUERTISTAS
El martes 16 de junio de 1914 la bizarra y vetusta ciudad de Zacatecas manifestó la lejanía del asedio en que la mantuvieron las fuerzas constitucionalistas bajo el mando de Pánfilo Natera. Ocurrió que los defensores federales soportaron los embates por casi una semana. Hubo inteligencia: la ciudad estuvo bien custodiada.
Ambos grupos hicieron lo que pudieron: atacar y resistir. Para las fuerzas políticas que se enfrentaban en la guerra civil, Zacatecas entonces significó la manzana de la discordia. Los constitucionalistas debían ocupar la plaza, para tener otra vía de acceso al interior del país. Los federales debían sostener la ciudad, para impedir que avanzaran los constitucionalistas.
Al interior de la comunidad las actividades sociales y económicas siguieron al punto donde la normalidad fue evidente y el orden se mantuvo. Lo del orden se manifiesta en la detención de ebrios escandalosos y sospechosos políticos. En los días siguientes, antes del nuevo ataque por parte de los constitucionalistas, en la bizarra y vetusta ciudad de Zacatecas la algarabía fue un tono que puede situarse en los ebrios y rateros que fueron apresados y conducidos a la autoridad administrativa de la ciudad.
El 16 de junio de 1914, fueron detenidos 10 individuos. Unos eran operarios, otros comerciantes, carpinteros, jornaleros y comerciantes. La autoridad los condenó a estar en la cárcel, también los liberó. A los sospechosos políticos de ese día, y los siguientes, los detuvo el agente secreto Jesús Santibañez. Los detenidos quedaron a disposición del gobernador.
RAMÓN LÓPEZ VELARDE: LA VIDA CIVIL DE UN POETA
Junio 3 de 1912: En el periódico La Nación, órgano del Partido Católico Nacional, Ramón López Velarde —suscribe como Esteban Marcel— hace referencia al libro La Revolución y Francisco I. Madero, de Roque Estrada. El jerezano usa expresiones en un artículo político sobre Zacatecas. Se expresa bien del candidato a gobernador, el licenciado J. Guadalupe González.
Junio 12 de 1912: Un grupo de antirreeleccionistas zacatecanos ha postulado a Ramón como candidato propietario a diputado federal, por el distrito de Jerez. Otro grupo de integrantes al Partido Católico Nacional lo presenta como candidato suplente, al mismo cargo y región. El hecho provocó que el jerezano acudiera a la villa para hacer campaña política en su favor. La tradición jerezana alude a un acto donde pidió el voto para sí y la causa del catolicismo antirreeleccionista.
Junio 13 de 1908: Ramón es un joven de 19 años. Su familia reside en la ciudad de Aguascalientes, él está en San Luis Potosí. Está es su primer año de estudios de Jurisprudencia. Paralelo a los estudios, ha iniciado una fase que le distinguirá para el resto de su vida: escribe y pública poesía. En este día, El Observador de Aguascalientes publica un poema: Lluvia eterna / ¡cómo azotas / el cristal de mi ventana! / ¡si parece / que tus gotas / son el llanto / de una pena sobrehumana!
Junio 15 de 1914: José Ramón Modesto López Velarde y Berumen cumple 26 años —géminis, abogado, soltero, viaja frecuentemente en tranvía—. Reside, lo hará el resto de su vida, en la Ciudad de México.
POSDATA
Salvo las casas del matrimonio López Velarde-Berumen —Jerez y Aguascalientes—, Ramón adulto y hermano mayor no poseyó casa propia. En su trayectoria, muchas ocasiones pernoctó en “catres mercenarios”.
