CIUDAD DE MÉXICO. Con nueva vocación, un cabaret público y miras a albergar una librería del Fondo de Cultura Económica (FCE), la otrora Casa del Poeta Ramón López Velarde reabrió sus puertas convertida en la Casa de las Palabras.
Tal cambio, resultado de que la Secretaría de Cultura (SC)de la CDMX tomara las riendas del recinto a partir de enero, ha provocado fuertes críticas e inquietudes entre integrantes del gremio cultural.
“Es una tragedia, un despojo brutal lo que está haciendo la SC de la Ciudad de México (CDMX)”, reprobó en entrevista la poeta María Rivera, parte de la amplia comunidad que durante 33 años animó la vida literaria y poética del espacio enclavado en la Colonia Roma.
“¿Por qué quitarle a las y los poetas un espacio importantísimo de reunión, de difusión, de presentación, de encuentro?”, cuestionó a su vez el creador escénico José Antonio Cordero.
LA INAUGURACIÓN
Ana Francis Mor, titular de la SC local y cofundadora de la compañía de cabaret Las Reinas Chulas, declaró a Reforma a inicios de año, ante los rumores de un posible cierre definitivo de la casa en donde vivió sus últimos tres años el autor de La suave patria, que se trataba únicamente de “un cambio de administración”.
Además, prometió invitar a la eventual reapertura, lo cual no sucedió, y el espacio se estrenó sin convocar a la prensa.
La inauguración, ya como Casa de las Palabras, sucedió el 4 de junio, cuando se presentó a su director, el también cabaretero Andrés Carreño.
El lugar fue presentado como un “laboratorio público de narrativas vivas, creación literaria y acción cultural”, cuya vocación no se limita únicamente a la literatura sino “a todas las expresiones de la palabra”, a decir de Mor, incluidas las lenguas originarias, y albergará las oficinas de ProcineCDMX, la Bienal Internacional del Cartel en México y el primer “cabaret público” de la ciudad.
Para María Rivera, lo anterior constituye una forma de patrimonialismo de parte de la titular de la SC, “porque esa casa no es suya, no le pertenece.
“Ella no tiene ningún derecho a imponer sus propios intereses personales, su visión ideológica personal. Es un error, como funcionaria pública no puede cambiarle la naturaleza ni el nombre a una institución que tiene 33 años de historia”, condenó la poeta.
“Tu no puedes utilizar tu puesto público para promover lo que a ti te interesa”, aseveró.
ADVIERTEN VIOLACIÓN DE LEYES
En redes sociales, el especialista en legislación cultural Carlos Lara calificó esto como una violación tanto la Ley de Fomento a la Cultura como la de Derechos Culturales.
En tanto, el poeta Juan Carlos Bautista criticó la idea de un cabaret pagado por el Estado: “El cabaret es, por esencia, contrario al poder, sirve para cuestionarlo y ¡para reírse de él! No para criticar Gobiernos de hace 20 años y bolearle los zapatos o zapatillas a sus patrones.
“Ya me imagino yo la censura que puede haber allí para que los artistas puedan criticar a la ‘Cuarta Transformación’, puedan hacer cabaret político que analice y critique, como es la costumbre del cabaret desde que se fundó a finales del Siglo 19, de estar analizando y criticando al poder en curso», comentó .
“Los cabareteros lo hemos hecho toda la vida, independientemente de cuál sea el color y la filia del Gobierno de ese momento; el cabaret tiene que ver con criticar al poder. Entonces, ¿cómo que va a haber un cabaret institucional? Es un oxímoron, no tiene ningún sentido”, añadió.
Además, observó la cercanía de Mor con Carreño “casi casi como tráfico de influencias”.
OFICIALISMO CRITICA
Las críticas también vinieron desde el propio oficialismo.
José Alfonso Suárez del Real, ex Secretario de Cultura de la CDMX y asesor de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, defendió el recinto como propiedad intrínseca de la vida de la colonia Roma. “No podemos permitir que haya cambio de nombre”, sostuvo en un video grabado frente a la fachada del inmueble y que compartió en redes.
“Nosotros decimos: bienvenidos los cambios culturales, el enriquecimiento de propuestas culturales. Pero que quede muy claro que no vamos a permitir que haya un cambio de nombre en estas instalaciones”, refrendó.
“Este lugar fue fundado y fue creado para honrar la memoria de un gran poeta, el zacatecano Ramón López Velarde, que falleció en este inmueble. Y a causa de eso se hizo una serie de actividades para poder proteger este inmueble y darle un sentido cultural como una sede de poesía y una sede de literatura”, remarcó Suárez del Real.
EN DUDA, ACCESO A BIBLIOTECAS
El acceso a las bibliotecas particulares de los poetas Salvador Novo y Efraín Huerta, depositadas en el recinto, y con más de 11 mil volúmenes a resguardo, también ha sido motivo de duda.
“En la biblioteca de Novo hay varios títulos sobre sexualidad con marginalia y subrayados hechos por el mismo Novo. Ésta es información preciosa que puede iluminar futuras investigaciones. Ojalá que la Secretaría de Cultura de la capital garantice la continuidad de la consulta”, publicó en redes el escritor e investigador Ernesto Reséndiz Oikión.
“Según lo conversado, se dijo que el Museo Ramón López Velarde y las Bibliotecas Salvador Novo y Efraín Huerta seguirían activos en su sede, pues a la última morada de López Velarde no se le puede cambiar de ubicación; y que los otros espacios de La Casa los utilizarían de acuerdo con sus nuevos proyectos”, compartió a Reforma María del Carmen Férez, última presidenta de la Fundación Casa del Poeta, I. A. P., que administró hasta 2025 el recinto.
Recordó que el año pasado se anunció el cambio de administración debido a que estaba vencida la concesión del inmueble a la fundación “y que ya no se le iba a otorgar la aportación que cada año se recibía para opera
ISRAEL SÁNCHEZ
AGENCIA REFORMA
