Las Nuevas Masculinidades, una Deconstrucción Colectiva buscando la Equidad
Para hablar de nuevas masculinidades, es importante hablar de machismo y hablar de machismo es hablar de constructos sociales, entendiendo que un constructo social es edificado tanto por hombres como por mujeres. En ese sentido, el machismo no tiene género: es un sistema de creencias y prácticas que ejercen personas de ambos sexos a través de la socialización. Con esta filosofía, desde la Dirección General de Desarrollo y Evaluación se construye el taller titulado “Nuevas Masculinidades”, dirigido a compañeras y compañeros de la Fiscalía General de Justicia del Estado, como una instrucción y visión de equidad del Fiscal General.
Si bien el tema de las nuevas masculinidades pareciera reciente, no lo es; tiene sus raíces en los movimientos feministas de las décadas de 1960 y 1970, donde se cuestionaba la imposición social de la masculinidad hegemónica. Esto abrió el camino para que los hombres descubrieran no solo los privilegios de los que gozaban, sino también sus propias limitaciones emocionales.
En ese tenor, este taller no pretende imponer etiquetas sobre lo que, por creencias culturales, sostiene que el hombre debe ser agresivo y proveedor. Sin olvidar que también están las creencias sobre las características cualitativas que dictan que una mujer debe ser protectora, amable, sumisa y la única con permiso de expresar sus emociones.
El objetivo de este espacio es brindar una intervención psicoeducativa que acompañe a las y los participantes en la deconstrucción de conductas sistémicas vinculadas a la masculinidad tradicional. A través de este proceso, se impulsa el desarrollo de comportamientos alternativos centrados en la corresponsabilidad, la salud emocional y el respeto pleno a los derechos humanos. Con este fin, se desarrollan las siguientes acciones:
· Analizar los conceptos de sexo y género para identificar la masculinidad como una construcción sociocultural, fomentando la reflexión sobre la capacidad de la persona para transformar y resignificar sus propios mandatos sociales.
· Entender las emociones como señales del sistema y no como fallas de carácter, rompiendo así el «analfabetismo emocional» impuesto por la masculinidad tradicional.
· Integrar los aprendizajes del taller para que cada participante asuma su capacidad de transformar su entorno, reconociendo su valor único y siendo consciente de sus redes familiares y sociales.
Pero ¿qué sigue después de esto? No se trata de una receta mágica; el siguiente paso es llevar lo aprendido a la práctica. Si bien la modificación de conducta implica un proceso de ensayo y error, ahora el personal cuenta con herramientas que le permiten, en primer lugar, reconocer la importancia de eliminar las comparaciones, las etiquetas y los juicios sociales y personales. En segundo lugar, validar que el cambio es posible para todas y todos.
Y, por último, comprender que cada persona vive su propio proceso de forma distinta, apoyándose en las herramientas psicosociales recibidas para desaprender aquellos mandatos tradicionales que imponen a los hombres la carga del control, el rol de proveedores y la represión emocional; conductas que no solo vulneran a las mujeres, sino que también merman la salud mental y relacional de los propios varones.
En el entorno de la función pública, y en especial dentro de un órgano de justicia, los sesgos derivados de este constructo pueden nublar la objetividad, afectar el clima laboral e impactar directamente la atención a la ciudadanía. Por ello, la conceptualización de las “Nuevas Masculinidades” en la Fiscalía no busca señalar o penalizar, sino invitar a una deconstrucción reflexiva y colectiva que fortalezca el tejido institucional y social. Que este aprendizaje sea verdaderamente funcional y trascienda el entorno institucional, permitiéndoles construir relaciones más equitativas, empáticas y corresponsables, no solo en sus áreas de trabajo, sino también en el núcleo de sus hogares y en su vida cotidiana.
*Columna colectiva de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE)
*Lic. en Psicología adscrita a la Dirección General de Desarrollo y Evaluación
