ZACATECAS. La agresividad de las abejas, que este año atacaron a personas y animales, e incluso provocaron la muerte reciente de una mujer, tiene una explicación: las colmenas tienen reinas africanizadas, las cuales son más territoriales, advirtió el docente investigador Carlos Aurelio Medina Flores.
El apicultor y catedrático de la Escuela de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) explicó que en la década de los 80 se presentó por primera vez la abeja africana en México.
Desde entonces, señaló, la apicultura en el país evolucionó, pues todas las abejas están cruzadas con la subespecie africana, que se caracteriza por ser altamente defensiva y territorial.
Aclaró que las abejas no atacan por atacar, sino que por su instinto de defensa y a lo territoriales que son, reaccionan ante sonidos, olores o agresiones a alguna de ellas, lo que desencadena el ataque, como sucedió este año en varias partes de la entidad.
Ante esta africanización de las abejas, explicó, la única opción que tienen los apicultores es el control a través del reemplazo de las reinas africanas por europeas, para evitar la agresividad de los enjambres.
El especialista dio a conocer que para cambiar las reinas anteriormente existía un subsidio gubernamental; sin embargo, dijo, éste apoyo desapareció sin que las autoridades dieran una explicación.
Sostuvo que la falta de apoyo propició que algunos apicultores no cambien las reinas africanas, por lo que las colmenas quedan totalmente africanizadas y con eso aumentan los riesgos de ataques.
Al reconocer que no hay una explicación clara del por qué los enjambres se establecen cada vez más en la mancha urbana, el investigador dijo que una hipótesis es que la actual temporada del año es la de reproducción, situación que los apicultores no pueden controlar por la falta de reinas europeas.
Recomendó a la población que, ante la presencia de cualquier enjambre, se aleje lo más posible, ya que no se sabe a qué distancia las abejas pueden sentirse invadidas, y lo reporten a las autoridades.
Advirtió que a una persona alérgica, una sola picadura de abeja puede causarle la muerte.
