FRESNILLO. El conflicto laboral en la UPZ se mantiene vigente a más de un año de su inicio, pues de acuerdo con los sindicatos universitarios la institución les adeuda más de 4.5 millones de pesos por concepto de ajustes salariales, de los cuales 3 millones corresponden a 2025 y el resto a 2026.
Esta situación tiene su origen en la rectoría, pues ésta no integró la documentación necesaria para gestionar ante la federación el ajuste salarial correspondiente, precisaron en conferencia Raúl Alejandro Velásquez Luna, secretario general del Sindicato Único del Personal Académico y Administrativo de la Universidad Politécnica de Zacatecas (SUPAAUPZ), y Mayela Robles Huizar, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la UPZ (SITRAUPZ).
Mediante un boletín informativo, el sindicato informó que resguardó el vehículo oficial asignado a rectoría, ante los diversos señalamientos de que es usado con fines personales.
TRABAJO BAJO PROTESTA
Velásquez Luna afirmó que las actividades académicas continúan con normalidad, incluyendo clases, asesorías, tutorías, captura de calificaciones y seguimiento a estudiantes que realizan prácticas profesionales. No obstante, aseguró, mantienen una huelga legalmente vigente y trabajan bajo protesta.
Aun así, las afectaciones administrativas y laborales continúan. Como ejemplo, expuso el caso de una trabajadora que recientemente concluyó una incapacidad por maternidad y que, según denunció, no ha podido recibir el pago correspondiente debido a problemas derivados del estatus laboral de la universidad.
Al respecto, los representantes sindicales insistieron en que la responsabilidad de la situación recae en la administración encabezada por la rectora Juliana Arteaga Carrillo, a quien acusaron de falta de voluntad y capacidad para resolver el problema.
MATRÍCULA A LA BAJA
Los líderes sindicales manifestaron su preocupación por la disminución de la matrícula estudiantil. De acuerdo con ellos, la UPZ llegó a contar con cerca de 2 mil estudiantes, pero actualmente registra alrededor de 700; y para el próximo ciclo escolar, señalaron, apenas se han emitido cerca de cien fichas de nuevo ingreso.
Los sindicatos rechazaron que esta reducción sea consecuencia de sus movilizaciones y atribuyeron el fenómeno a años de deficiencias administrativas, pérdida de acreditaciones académicas y falta de estrategias efectivas para la captación de estudiantes.
Por ello, los docentes anunciaron que continuarán con manifestaciones públicas, acercamientos con autoridades estatales y federales, así como con acciones para exigir una auditoría y una revisión integral de la gestión universitaria.
Reiteraron que su intención es mantener las clases y evitar en la medida de lo posible afectaciones a los alumnos mientras buscan que se concrete el pago de los ajustes salariales pendientes.

