ZACATECAS. Con un espectáculo de narración, Julia Robles cautivó a los pequeños que se dieron cita al Punto de Lectura en la nave del museo Rafael Coronel, donde personajes, aventuras y fantasía cobraron vida a través de las palabras.
La función abrió con la historia de una flor que se lamentaba por no tener agua, mientras que la única nube se negaba a derramar algunas gotas sobre sus pétalos.
Al darse cuenta de la situación, un ángel ayudó a la flor, insistiendo a la nube que le diera agua y rescatándola con una espada de fuego.
Luego de ello, la narradora y los pequeños compartieron experiencias de terror para darle paso a la historia de las brujas enanas.
En el relato, los adultos no creen en las brujas; sin embargo, los pequeños las veían y un día les robaron la voz, sin que sus padres se dieran por enterados.
Julia Robles también llevó al público a otros lugares lejanos mediante la imaginación y la historia del pequeño conejito Sebastián, que no paraba de saltar. Un día decidió escaparse de casa brincando cada vez más alto hasta que el cielo comenzó a cambiar y llegó a la Luna.
Niños y adultos disfrutaron de una función que estimuló la creatividad y la imaginación a través de los cuentos que cautivaron al público de principio a fin.

