ZACATECAS. Un grupo de productores de frijol que desde hace nueve días realiza protestas en la capital, la tarde noche de este jueves inició un plantón cerca de Plaza de Armas para exigir la entrega de costales y que les garanticen la recepción de sus cosechas.
El agricultor Federico Nájera explicó que pernoctaron frente a la Catedral, ya que hasta ahora no les han atendido sus peticiones ni hay diálogo con autoridades estatales o federales, pues advirtió que apuestan al desgaste para que se retiren.
Señaló que la Federación liberó para los consumidores toneladas de frijol, que fue acopiado en siete pesos por kilogramo (kg), lo que aprovecharon los coyotes, quienes ofrecen actualmente tres pesos por kg.
Al recurrir al bloqueo de vialidades y toma de oficinas gubernamentales, sin conseguir la atención a sus demandas, Federico Nájera advirtió que el siguiente paso “es morir en la lucha en manos de quien quiera tomar la justicia por sus manos, y yo siento que va a ser el gobierno del estado”.
EL PROGRAMA “NUNCA INICIÓ”
Por la mañana, el grupo de productores expresó su inconformidad y enojo luego de que la directora general de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores González, anunció que el programa concluyó al alcanzar una meta de 96 mil toneladas (t) y con 138 mil costales en tránsito a los centros de acopio.
Desde la calzada Héroes de Chapultepec, los agricultores afirmaron que el anuncio oficial llega cuando el programa “nunca inició” para los pequeños productores, pues señalaron que los dejaron fuera del beneficio.
Al respecto, Federico Nájera expuso que, pese a cumplir con los requisitos desde hace meses, no puede ingresar su cosecha en el centro de acopio. Por ello, “para nosotros nunca empezó [el programa], porque nosotros llenamos nuestros requisitos, nos anotamos y validaron nuestras muestras, pero no tenemos las influencias que otros sí tienen”.
Contrario al discurso oficial, acusó que el esquema de compra de frijol de 27 pesos por kg ha sido operado desde el inicio por intermediarios, “desde que empezó a operar el programa, empezó a operar de esa manera, con coyotes y pseudolíderes”.
Mientras que el líder del movimiento, Rubén Hernández Muñiz, reclamó: “Una vez más nuestro gobierno del estado y el gobierno federal hacen puras chingaderas. No nos vamos a ir a formar [a los centros de acopio]. Nosotros no somos sus pendejos, ya se repartieron el pastel”.
Además, arremetió contra Ángel Olais Ávila, jefe del programa de acopio de frijol de Alimentación para el Bienestar, quien se ha negado a atenderlos y a quien responsabilizan de las irregularidades en las bodegas.
“Manden a la chingada a ese cabrón de Olais. Estamos encabronados, no aguantamos más y no nos vamos a ir, ni les vamos a aceptar sus pendejadas”, advirtió el agricultor de Villa de Cos.
“NO CUADRAN LAS CUENTAS”
Los manifestantes, visiblemente molestos, reclamaron que los funcionarios federales los hayan calificado de coyotes para no atender sus demandas.
A la reunión con María Luisa Albores “no se nos invitó a nosotros y dicen que no iban a tratar con coyotaje, pero es con ellos con quienes han operado desde el primer día [del acopio]”, reprochó Rubén Hernández.
Asimismo, cuestionó las cifras oficiales sobre el acopio: “dicen que trajeron 96 mil t, pero los costales que están entregando no corresponden, las cuentas no cuadran”.
Al señalar que existe una diferencia considerable entre lo anunciado y lo disponible en centros de acopio, denunció presuntas irregularidades en la operación de los almacenes de Alimentación para el Bienestar, y acusó que los beneficiados están concentrados en ciertos grupos.
Advirtió que mantendrán las movilizaciones y bloqueos hasta obtener una respuesta concreta, “no vamos a quitar el dedo del renglón, nos mueve la necesidad y la injusticia”.
ALZAN LA VOZ FRENTE A PALACIO DE GOBIERNO
Los campesinos, como otros días, bloquearon la avenida Héroes de Chapultepec, por unas horas el bulevar López Mateos, a la altura del hospital del ISSSTE, así como la calle Unión y el crucero de las avenidas Cinco Señores y Nueva Celaya.
A bordo de una caravana de tractores, los productores se desplazaron hasta la Plaza de Armas, donde efectuaron un mitin frente a Palacio de Gobierno, donde a gritos reclamaron al gobernador que en campaña decía: “el campo no es problema, es solución”, y ahora no les da la cara para resolver sus demandas.




