FRESNILLO. En una conferencia de prensa en Fresnillo, el diputado federal Ulises Mejía Haro advirtió que uno de los principales problemas que enfrentan los agricultores de frijol en el estado es la comercialización de su producto, por lo que planteó diversificar los canales de distribución.
Como parte de ello, destacó algunas alternativas: la inclusión de frijol zacatecano en programas sociales de entrega de despensas a través de los sistemas municipales y el Estatal de Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF y SEDIF, respectivamente), acuerdos con cadenas comerciales nacionales, la apertura de mercados en Estados Unidos dirigidos a migrantes y la creación de pabellones agrícolas en carreteras.
De esta manera, continuó, se atenderá también el tema del excedente, puesto que de las cerca de 400 mil toneladas (t) anuales de frijol producido en el estado, el programa federal de Precios de Garantía solo tiene capacidad para adquirir alrededor de 100 mil t.
CONTRA LOS ABUSOS
El diputado federal reconoció el esfuerzo del gobierno de México al fijar un precio de hasta 27 mil pesos por tonelada, en contraste con los bajos precios ofrecidos por intermediarios, que oscilan entre los 4 y 7 mil pesos. No obstante, consideró necesario reforzar el esquema para evitar prácticas abusivas.
Por ello, propuso la creación de una contraloría social integrada por los propios productores, con el objetivo de vigilar los centros de acopio y evitar la intervención de coyotes que lucren con la compra y reventa de la leguminosa. Asimismo, sugirió implementar sistemas de videovigilancia y calendarios de entrega para dar mayor orden y transparencia al proceso.
A la par, sugirió establecer un modelo de agricultura por contrato, mediante el cual se identifique previamente a los productores beneficiarios y se les garantice la compra de su cosecha. Este esquema incluiría la posibilidad de adelantar parte del pago, con el fin de evitar que los campesinos recurran a préstamos o vendan su producto a bajo costo.
Por otra parte, enfatizó la necesidad de impulsar la agroindustria en el estado, promoviendo la transformación del frijol y otros productos locales para generar valor agregado y mejores ingresos para los campesinos.

