Zacatecas.- Este Miércoles de Ceniza comenzó el camino de la Cuaresma, que tiene como destino final La Pascua, temporada que llama a la conversión, compartió Sigifredo Noriega Barceló, obispo Diócesis de Zacatecas durante su homilía.
Esta temporada, aseguró, será tiempo de escuchar la palabra, donde hay tres acciones que no deben de quedar fuera: la limosna para que el prójimo entre en su conversión y mirar con misericordia al prójimo.
Asimismo, la oración: “orar desde el corazón, que es ese diálogo con dios y dejar que él entre a nuestra vida, hablarle y escucharlo. [También está el ayuno] no solo de alimento sino de ayunar de palabrería, juicios temerarios que nos llevan a no respetar al prójimo”, destacó el líder religioso.
En su mensaje por el Miércoles de Ceniza, llamó a la conversión. “Enluten su cuerpo, enluten su corazón y no sus vestidos, la Cuaresma no es un día triste, es un día penitencial”, destacó.
Noriega Barceló precisó que “son 40 días en un solo día” y la penitencia es conversión para fortalecer la relación con Jesucristo, en los que “habrá signos exteriores, pero lo más importante es la relación con dios”.
