La cultura, columna del desarrollo y el aporte de Genaro Borrego
En 1987, el gobernador Genaro Borrego Estrada, con una visión de hombre de Estado, implementó un nuevo paradigma del desarrollo de Zacatecas, teniendo como componente central el motor de la cultura, que trascendió la estructura de un simple “festival”, hasta impactarse positivamente a la fecha en todas las dimensiones de la sociedad. Ese legado prevalece en la actualidad.
Así es como nació a finales de la década de los 80 del siglo pasado el denominado inicialmente “Festival: Zacatecas en la Cultura”, acontecimiento que marcó un nuevo renacimiento de nuestra entidad y que engrandeció el sentimiento de orgullo y la esencia de ser “zacatecano”. Eso no es cosa menor.
Al paso del tiempo, hoy, Genaro Borrego (El Gitano), un gobernante ilustrado y ejemplar, humilde, pero firme en sus decisiones, formado en la matriz de una familia de profundos valores éticos y morales, deberá sentirse orgulloso de su legado y herencia.
Por lo demás, como gobernador (de 1986 a 1992) se distinguió por ser sensible, visionario, humano y generoso, sin dejar de ser en la conducción de las políticas públicas estricto y riguroso.
La extraordinaria histórica iniciativa de organizar el nombrado en la actualidad “Festival Cultural de Zacatecas” ha tenido desde sus orígenes a la fecha, al menos cinco grandes repercusiones, que son las siguientes:
1). Liberó a Zacatecas del aislacionismo en que hasta entonces se encontraba y le colocó en los planos culturales con reconocimiento nacional y mundial. La entidad alcanzó una muy notoria significación internacional en esa fase de su historia.
2). Con dicha iniciativa se inauguró en Zacatecas la creación e implementación de un renovado paradigma económico, teniendo a la cultura como su principal eje de promoción y desarrollo.
3). La cultura se transformó así, aunada a la industria del turismo, en fuente excepcional de generación de empleos, sector en la actualidad, por cierto, afectado por una profunda crisis derivada de la violencia endémica que experimenta la entidad.
4). La iniciativa cultural de Genaro Borrego Estrada trajo aparejado una especie de singular etapa de renacimiento de la vida de Zacatecas.
5). La promoción de la cultura originó un gran florecimiento de la identidad social y exaltó el sentimiento de orgullo de ser zacatecano. Este fenómeno por sí sólo es de repercusiones éticas inconmensurables en la estructura social de nuestro estado.
Tenemos que destacar, por otra parte, que Genaro Borrego, él sí, como integrante de “la generación del cambio”, se convirtió en el gobernador de Zacatecas más joven de la historia contemporánea, al llegar a ese importante puesto a la edad de 37 años.
Genaro tuvo en su formación dos fuentes excepcionales de inspiración que nunca le apartaron de sus orígenes y al contrario le permitieron echar raíces profundas en su tierra. Y ellos fueron sus padres, don Genaro Borrego Suárez del Real, maestro, director del Instituto de Ciencias y constructor de su autonomía. Y por el otro lado destaca su madre, doña Olga Estrada, ejemplar mujer.
Genaro Borrego como gobernador tuvo otra virtud: reconocer y aprovechar con madurez el trabajo de sus antecesores, en particular de quien consolidó la belleza arquitectónica de la capital, de su acervo y contribuyó a construir la red de los museos monumentales.
Es evidente que Genaro Borrego, reconociendo su honestidad, lealtad y humildad, dirá que su gobierno fue producto colectivo de colaboradores y de una sociedad comprometida con refrendar la grandeza de Zacatecas.
En ese entorno histórico es que nació el “Festival Cultura de Zacatecas”, que llega, en el presente año, a su edición número cuarenta.
LA CULTURA, FUENTE DE LIBERTAD
Amartya Sen, Premio Nobel de Economía 1998, hindú de origen y precursor del paradigma del “Desarrollo Humano”, ha postulado en sus obras que la cultura es el componente central de las economías en el orden global. No hay de otra. Decir lo contrario, es padecer ceguera intelectual.
Formuló Amartya Sen las teorías del desarrollo como espacios libertad y dignidad de las sociedades contemporáneas.
Y en ese pensamiento humanista, de hacer de la cultura el núcleo del desarrollo y la prosperidad, está inscrita la obra del gobierno de Genaro Borrego Estrada, quien registró como su referente paradigmático a Francisco García Salinas, precursor del federalismo mexicano.
