ZACATECAS. Zacatecas enfrenta un serio rezago en el acopio y comercialización del frijol derivado de incumplimientos oficiales, falta de planeación y retrasos en la liberación de recursos para pagar la cosecha almacenada, denunció Alberto de Santiago Murillo, representante del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM).
Durante su intervención en la primera reunión del año en la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) en la capital del país, afirmó que existe una desconexión entre los planes gubernamentales y la realidad de los productores, lo que generó desconfianza y frenó resultados. “En los planes de ustedes no estamos nosotros, y por eso no aterrizamos nada”, reclamó.
Expuso que el compromiso federal para Zacatecas era acopiar hasta 120 mil toneladas de frijol; sin embargo, esa meta no se cumplió, “de la noche a la mañana desaparecieron 40 mil toneladas, no nos digan que no hay recurso, el recurso sí existe, pero no está bien administrado”.
De Santiago Murillo explicó que de una producción aproximada de 400 mil toneladas, al menos 200 mil ya no están en manos de los agricultores, sino de comercializadores, lo que agrava la crisis en el campo.
A ello, dijo, se suma que, aunque ya se entregaron costales por parte de Alimentación para el Bienestar para el acopio de 80 mil toneladas, el pago no se cubrió en su totalidad, generando incertidumbre entre los campesinos que llevan hasta un mes a la espera de su dinero.
Cuestionó que los recursos permanezcan detenidos mientras los productores enfrentan urgencias económicas. “Si el dinero está, ¿por qué no se paga? Está generando intereses, pero no para los productores”.
Exhortó al titular de Agricultura, Julio Berdegué Sacristán, a intervenir para que se liberen de inmediato los recursos y se reactive el funcionamiento de los centros de acopio en Zacatecas.
“No venimos a que nos escuchen, venimos a que nos resuelvan, el problema tiene solución y queremos regresar a nuestros estados con resultados”, puntualizó.
Propuso a las autoridades federales hacer equipo con los productores, dejar de lado confrontaciones y avanzar en soluciones reales, para lo que planteó como alternativa fortalecer los canales comerciales mediante centros de distribución en centrales de abasto de ciudades clave como Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México, donde ya existen compradores y distribuidores.
Asimismo, planteó frenar el coyotaje mediante una ley que establezca precios justos para el productor, un margen de ganancia controlado para intermediarios y un precio máximo al consumidor, con el objetivo de beneficiar a toda la cadena productiva.
