El rescate de la Universidad y el derecho a la educación superior
El rescate financiero de la UAZ, institución que vive momentos profundamente complejos, un objetivo de la más alta prioridad, está asociado al compromiso de hacer efectivo el derecho a la educación superior, prerrogativa constitucional incumplida en nuestra entidad, por la ausencia de políticas efectivas en este ámbito que deja a miles de jóvenes en el desamparo, al no acceder a los servicios de enseñanza terciaria.
El transcurso de la presente semana será determinante, porque un colectivo de académicos mexicanos del más alto nivel, encabezados por la ANUIES, gestionará un encuentro, si es necesario, con la misma presidenta Claudia Sheinbaum, para exponer la situación económica difícil que viven una decena de universidades públicas estatales, entre ellas la UAZ.
Al menos tres instituciones mexicanas (la SEP, la Auditoría Superior de la Federación y la ANUIES) colocan a la UAZ, como una de las Universidades públicas con problemas estructurales financieros graves, resultado de un modelo obsoleto de gestión, que afecta y pone en riesgo su funcionamiento y viabilidad.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha reportado en sus revisiones, que las universidades públicas estatales mexicanas registran pasivos superiores a los 50 mil millones de pesos. Y de esos casi el 9 por ciento corresponden a la UAZ.
Dicha circunstancia no tendría importancia, sino es porque tal fenómeno está impactando negativamente en la cobertura y oferta de los servicios de educación superior en nuestro Estado.
A ese problema se agregan los apoyos financieros limitados que se canalizan a las demás instituciones del nivel, como lo son los tecnológicos descentralizados y las universidades que reciben recursos federalizados.
La matrícula total en educación superior en Zacatecas asciende a 52 mil 600 alumnos, de los cuales el 76 por ciento de ellos son atendidos por la UAZ.
La cobertura de atención a la población en edad de cursar una licenciatura en la entidad, al iniciar el ciclo 2025-2026, es apenas del 33.3 por ciento, cuando hace tres años (2023), según informe de la propia SEP, era del 35.6 por ciento. La oferta de servicios en educación superior en Zacatecas se desplomó brutalmente en las más recientes anualidades.
De acuerdo con informes de la UAZ, del total de su matrícula atendida, el 89 por ciento de su alumnado es originario de la entidad, el 9.9 de otras entidades y el 0.8 por ciento son extranjeros.
Pero hay un dato interesante para la reflexión: el 28 por ciento de los estudiantes de la UAZ son de educación media superior. Lo anterior revela que los programas de bachillerato son los que marcan preponderantemente el ritmo de la vida política y académica de la máxima casa de estudios.
La Auditoría Superior de la Federación, al revisar el gasto público en más de 35 universidades públicas mexicanas, entre ellas la UAZ, reportó el manejo deficiente en materia de transparencia y el uso irregular de los recursos.
La pregunta que hay que formular al respecto es la siguiente: ¿Qué hacen entonces los organismos internos de control, sí es solo simular y/o ser cómplices/comparsas de la opacidad y la deshonestidad?
Pues bien, esta semana pudiera llegar a manos de la presidenta Sheinbaum, el estudio actualizado de la situación financiera que viven muchas universidades. Quedará solo en sus manos, de nadie más, la decisión de rescatar a estas instituciones del boquete económico que padecen.
Por lo demás, resulta cierto que el incremento autorizado en el 2026, del 1.79 por ciento del presupuesto a las Universidades es insuficiente para atender sus necesidades esenciales. Algo se tendrá que hacer y simultáneamente impulsar la modernización de sus modelos de gestión administrativa.
LA UAZ Y EL COMITÉ DE HUELGA
A finales de la semana pasada se instaló la mesa de negociación con la Rectoría, ante el recurso legal de emplazamiento a huelga interpuesto por el SPAUAZ, en demanda del respeto a derechos laborales y la exigencia de mejoras profesionales y económicas. Interesantes cuestionamientos formularon los trabajadores académicos.
En el centro se colocó la demanda de respeto irrestricto al contrato colectivo y la inquietud de si éste se modificará en próximos años. Quedaron en el aire las respuestas. La UAZ requiere de acciones planeadas con certidumbre y racionalidad.
