MONTE ESCOBEDO. Un grupo de jóvenes y adultos de Monte Escobedo, coordinados por el artista plástico Víctor Iturriaga Huízar, unieron su talento para crear el mural “Templo de Vida y Cultura”, el cual integra elementos simbólicos y de la identidad del municipio.
El proyecto colectivo inició con la preparación artística de los pobladores, quienes asistieron a clases de dibujo y muralismo impartidas por el artista jerezano. A la par, se nutrieron de fuentes históricas y culturales de la mano del cronista municipal, Isidro Camacho Ulloa.
Lo anterior derivó en una propuesta conjunta que fue plasmada en un mural con un alto sentido de pertenencia para sus habitantes.
“El cronista nos habló de la fundación, de las costumbres, de las tradiciones, de la gastronomía, del sentido de pertenencia. Armamos demasiados elementos para que el mural quedara pleno”, puntualizó.
DIVERSIDAD CULTURAL
La obra de gran formato, ubicada en el jardín Don Manuelito, integra diversos aspectos de la idiosincrasia, historia, gastronomía, costumbres y la naturaleza del municipio, tales como la virgen de la Inmaculada Concepción, el águila real, el venado, el tradicional queso y elementos cosmogónicos.
El artista plástico señaló que estos rasgos son importantes para la apropiación del mural, donde colibríes, serpientes e insectos endémicos armonizan con el venado, el cual tiene una fuerte carga de la cultura wixárika.
“Hay un sincretismo que nos lleva a ponerlo en el mural porque todos los alumnos tenían pláticas sobre venados”, explicó.
El mural fue pintado en la barda de un predio particular que fue cedido con el fin de rescatar los espacios públicos, ubicado en la plazuela Don Manuelito. Además, recibió el financiamiento del programa federal Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC).
