FRESNILLO. Los habitantes de al menos 30 comunidades están expuestos a enfermedades gastrointestinales y hepatitis por el mal estado de la infraestructura hidráulica, que incluye bombas de cloración inoperantes por el abandono en el que se las dejó y deteriorados tanques elevados de almacenamiento de agua potable.
El ayuntamiento, por su parte, ha comenzado con los trabajos de mantenimiento y reemplazo de equipo; sin embargo, ello se ha llevado a cabo de “manera constante” en solo seis comunidades, aquellas con mayor población.
Francisco Rocha Caldera, jefe de Servicios Regulatorios y Recaudatorios del municipio, expuso que el problema abarca bombas de cloración, inoperantes por el abandono en el que se las dejó, y tanques elevados de almacenamiento de agua potable, deteriorados.
Apremiados por el riesgo sanitario que ello representa, expuso que el ayuntamiento trabaja de manera gradual para restablecer el servicio de cloración en las comunidades, aunque “primero tenemos que reparar todo lo que está mal. No se puede clorar bien si los tanques elevados están en malas condiciones”.
Además, informó que se están elaborando oficios para solicitar la reposición de varias bombas cloradoras dañadas, con el fin de ampliar la cobertura en las comunidades afectadas.
“El rezago en la infraestructura hídrica es considerable, pero ya se trabaja en un diagnóstico general para atender de manera prioritaria los puntos con mayor riesgo para la salud de la población”, puntualizó.
INFRAESTRUCTURA ABANDONADA
El funcionario local expuso que la falta de cloración adecuada del agua se debe, en gran parte, al abandono en que se encontró la infraestructura hidráulica al inicio de la presente administración.
“Nos dejaron las comunidades en ceros en cuestión de cloración. Muchas bombas están dañadas porque durante años no se les dio mantenimiento ni se les dio un uso adecuado. Tan solo en la administración pasada no hubo mantenimiento ni se reemplazaron los equipos dañados”, puntualizó.
Como consecuencia, destacó, en el ayuntamiento han recibido múltiples quejas, entre ellas el mal estado de los tanques.
EL CASO DE LOS TANQUES
Rocha Caldera refirió que uno de los casos más graves se detectó en la comunidad de Patillos, donde había un panal de abejas dentro del tanque elevado que suministra agua potable a los hogares.
“Al abrir la llave, salían abejas muertas y hasta miel, que taponeaba las tuberías. Fuimos a verificar y ya se canalizó el caso a Protección Civil, que se coordinará con el delegado [del municipio] para retirar el panal”, explicó.
Además, destacó que varios tanques tienen una acumulación excesiva de sarro en su interior, lo que reduce su capacidad de almacenamiento y afecta la calidad del agua;
En comunidades como Santa Ana, Santa Anita, San Ignacio, Los Hornillos, El Salto y Los Ramírez, entre otras, han reportado que sus tanques ya no funcionan de manera eficiente debido a la obstrucción generada por incrustaciones y sedimentos.
“Se necesita pintura especial, como la que se usa en albercas, para poder rehabilitarlos por dentro. Ya estamos solicitando el apoyo a Presidencia Municipal para que nos proporcionen el material y poder atender estos tanques”, indicó.

