ZACATECAS. El obispo Sigifredo Noriega recordó que la Navidad es el nacimiento de Jesucristo y la trascendencia que ha tenido para toda la humanidad y su historia.
“Sabemos que son dos grandes valores que forman las sociedades, la búsqueda de la verdad y también el intento de crecer en el amor cada día. Eso es lo que mueve la humanidad”, dijo.
Pidió ver al prójimo no como enemigo o adversario, sino como un hermano, “ahí está la clave, para el respeto, para las relaciones humanas”.
Aunque mencionó que se ha ido perdiendo la capacidad de asombro, Noriega Barceló comentó que ver a un recién nacido es lo más esperanzador que puede haber, “es la manifestación de amor más cercana que podemos tener. Por eso Navidad nos llama tanto y saca de nosotros lo mejor”.
En un mundo tan complejo, llamó a volver a lo esencial, a la sencillez, “siento que la vida puede ser tan sencilla, no de acumulación de cosas, de bienes materiales, lo necesario es claro que sí, y si tenemos un poquito más, de compartirles”.
