Suénele con fe al bailazo, agarre bailadora…
“Toda religión es un insulto a la dignidad mental del hombre, pero principalmente la religión católica, que ha elaborado dogmas contrarios a la razón humana”: Voltaire
Pues sin que nadie lo invitara, el obispo Sigifredo Noriega, el Piporro zacatecano, se subió al ring para cuestionar el balance hecho por la presidenta Claudia Sheinbaum, de su gobierno, echando sapos y culebras con respecto a la reforma a la Ley de Aguas y porque este gobierno comunista, de zurdos, no ha volteado la mirada a los que llamó damnificados de la Cuarta Transformación. ¡Chale con el líder de la grey católica!
Pero bueno, el buen pastor tomó su cayado como arma y se lanzó como solo él sabe hacerlo: sin pensarlo. Total, si a alguien debe cuestionarse es a la iglesia católica y su representante conservador, aliado de la derecha, porque es bueno para criticar, pero no para autocriticarse.
Porque en estas líneas he señalado cómo no ha hecho nada en contra de sus sacerdotes, padres desnaturalizados que nada más han dejado regados hijos por el territorio, con graves problemas psicológicos sin que nadie siga o haga algo. Sí, farol de la calle y bla, bla, bla.
Pero está por demás claro que sus asesores no le han explicado el rollo de los pozos ilegales de los Lebaron y otra fauna que ha medrado con el agua en el país. Y cuando habla de los damnificados de la 4T, ¿se refiere al de los abonos chiquitos? Digo tampoco se ande metiendo a defender a malandros.
Usted, señor obispo, no pertenece a la narrativa de la OPCIÓN POR LOS POBRES, eso me queda claro. Forma parte del sector tradicional y conservador de la Iglesia Católica y no es criticable; sin embargo, es menester señalar, que algunos no compartimos sus opiniones, las cuales pueden ser criticables.
No queremos un Méndez Arceo, un Samuel Ruiz o un Raúl Vera, porque eso sería pedir un milagro, pero es lo que le tocó a Zacatecas y ni modo. Sería bueno que practicara la autocrítica mi estimado, es buena para expulsar los demonios que nos atormentan por los deslices que tenemos a lo largo de la vida. Recuerde lo que dice Juan 7:24 que hay “que juzgar con juicio justo” o Mateo 7:1-5“no juzguéis para no ser juzgado”. Usted, como buen hijo del Señor debe de poner el ejemplo. Digo. Tan sencillo que es seguir sus propios lineamientos. Y que conste que no lo digo yo, lo dicen sus leyes religiosas.
Pero no haga corajes mi estimado. Le invito a tomar la opción de los pobres, millones de pobres que el rapaz capitalismo ha dejado; sí, critique el sistema burgués de explotación, las formas en que se empobrece al ser humano bajo estas relaciones sociales de producción, cuestione el sistema socio-económico y político en general. Critique a los fascistas de ultraderecha, que rabiosos gritan por una intervención gringa en el país. ¿Le parece? O es usted parte de los voceros de la ultraderecha.
Y mientras usted decide irse por la suave, yo hago un alto para desearle a toda la raza felices fiestas. En un año complicado, con una crisis en aumento y el encarecimiento de la vida, que a la gente la tienen con el Jesús en la buchaca, porque le está batallando para llevar el pan a la mesa, con miles de trabajadores a los que le están chaqueteando el aguinaldo, con mucha violencia -desgraciadamente-, quiero desearles que, el año venidero, sea de una mejor y mayor calidad de vida, que la crisis mundial generada por las grandes potencias, vaya disminuyendo.
Que Trump se vuelva negro de tanta pintura que se mete en la cara, que Corina Machado regrese el Nobel de la Paz, que Nicolás Maduro y Daniel Ortega se jubilen, que Bukele y Milei dejen de violar las constituciones de sus países y que le quiten la concesión a TV Azteca. ¡Feliz 2026 a todos! (Y recuerden que el Atlante ya es de Primera).
