VALPARAÍSO. Un connacional que viajaba desde Estados Unidos hacia Valparaíso, Zacatecas, sufrió un atraco a manos de supuestos policías que tenían “un retén federal” sobre la carretera federal 49, pasando Cuencamé, Durango. Cerca del mismo sitio, el 11 de diciembre también fueron atacados dos peregrinos por presuntos delincuentes.
Mediante sus redes sociales y antes de salir de su hogar en el país vecino, el oriundo de Valparaíso expresó emocionado: “Vamos para que no nos cuenten, ahí te voy, mi Valle querido”.
Tras ello, el hombre inició su viaje este fin de semana acompañado de un amigo y su esposa, a fin de pasar las fiestas de Navidad y de fin de año con su familia en su lugar de origen.
Sin embargo, horas más tarde se vieron perjudicados cuando los retuvieron supuestos agentes de seguridad.
“Nos revisaron de la cabeza a los pies, hasta me tumbaron los pantalones, zapatos y calcetines; desarmaron todo el frente de mi camioneta incluyendo los asientos”, denunció, bajo el supuesto de que los presuntos oficiales buscaban encontrar “algo ilícito que prohíbe la justicia”.
El vecino de Valparaíso advirtió que no es la primera ocasión que le sucede una situación así, pues tiempo atrás padeció algo similar, aunque no compartió más detalles al respecto.
LES PIDEN MOCHE
El connacional explicó que al comienzo los presuntos policías solo los revisaron a su amigo y a él, quien les mostró su billetera prácticamente vacía.
Al encontrar todo en orden, tras responderles todo tipo de preguntas y mostrar todos sus documentos, los sujetos dijeron al oriundo de Valparaíso que los dejarían seguir su camino “con una multa de 50 dólares [alrededor de 900 pesos mexicanos]”.
Durante este diálogo, los sujetos recordaron que no habían revisado a su esposa. Luego de inspeccionarla le encontraron en la presilla del pantalón 2 mil 400 dólares (alrededor de 43 mil 221 pesos).
Esto, relató el hombre, de inmediato hizo enfurecer al presunto líder de los “policías”, quien comenzó a gritarle y ofenderlo: “¿Me quieren ver la cara?”
Detalló que en tono agresivo el sujeto “me insultó, me amenazó con retenerme junto con mi vehículo y me dijo que solo dejaría libres a mi amigo y a mi esposa por haberle mentido”.
La víctima expresó que para ese momento “ya estaba todo paniqueado” y, sin saber qué decir, el supuesto policía le cuestionó: “¿Qué no piensas preguntarme cómo nos podemos arreglar?”
Debido al miedo, el hombre preguntó enseguida: “¿Cómo nos podemos arreglar, mi oficial?”, a lo que el sujeto le respondió: “Necesito la mitad si quieres seguir tu camino”.
Los viajantes finalmente accedieron a entregarles el dinero que les pedían y los dejaron continuar su camino. Al respecto, comentaron que sentían “coraje e indignación por tenerles que dar dinero para que nos dejaran pasar, que nos dejaran ir”.
DECEPCIONADOS DE GUARDIA NACIONAL
El oriundo de Valparaíso relató que la indignación creció aún más cuando, a escasos cuatro o cinco kilómetros más adelante, encontraron dos patrullas de la Guardia Nacional (GN) estacionadas. “Ahí es cuando mi pasión por mi México se me vino abajo”, expresó.
Debido a la impotencia de lo recién ocurrido, señaló que no se detuvo para realizar una denuncia del atraco.
“Le pregunté a mis acompañantes qué hacían ahí las patrullas detenidas en un solo lugar cuando podrían hacer rondines, o estar un poco más atrás [donde ocurrieron los hechos], protegiendo a la ciudadanía [a los viajantes]”.
Enfatizó que los agentes deberían cuidar “de la gente que tiene el anhelo de regresar a pasar un buen tiempo con su familia, en su tierra, para llegar con bien y con un buen viaje sin robos ni extorsiones”.
ANTECEDENTE DEL PRIMER ROBO
El 11 de diciembre se reportó que dos peregrinos de la Carrera Antorcha Guadalupana fueron despojados de la camioneta en la que trasladaban la imagen de la Virgen de Guadalupe, cuando regresaban a Río Grande por la carretera federal 49 desde Gómez Palacio, Durango.
El asalto ocurrió a la altura de Cuencamé, donde sujetos que portaban armas de grueso calibre, presuntamente integrantes de la delincuencia organizada, los interceptaron y los obligaron a desviarse del camino.
De acuerdo con el testimonio, los agresores despojaron a las víctimas del vehículo y de todas sus pertenencias, incluidos teléfonos celulares y calzado, después los abandonaron en una zona despoblada.
Los hechos ocurrieron la mañana del jueves 11, aunque fue hasta alrededor de las 13 horas cuando los peregrinos lograron llegar a un costado de la carretera para pedir auxilio.
Debido a este incidente la Carrera Antorcha Guadalupana, en la cual participan sobre todo jóvenes acompañados de sus padres y que este año se realizaría del 10 al 12 de diciembre, tuvo que ser suspendida.
