Tanatología: perspectiva de Derechos Humanos
La tanatología es la disciplina que estudia el proceso de la muerte, el duelo y la pérdida, busca acompañar al ser humano en una de las experiencias más profundas y universales de la existencia. Sin embargo, más allá del ámbito médico o psicológico, también debe entenderse desde el enfoque de los Derechos Humanos (DH), pues el morir, al igual que el vivir, es un acto que requiere respeto, acompañamiento y dignidad.
Desde la perspectiva de los DH, toda persona tiene derecho a una vida digna, pero también a una muerte digna, libre de sufrimiento innecesario, abandono o discriminación, la tanatología aporta una mirada ética y humanista que complementa este enfoque, al promover la empatía, la compasión y el respeto hacia quienes enfrentan el dolor de la pérdida o el tránsito hacia la muerte.
La tanatología: una ciencia al servicio de la dignidad humana, que surge como una respuesta a la necesidad de humanizar el proceso de la Muerte, su objetivo no es evitarla, sino acompañar a la persona y a sus seres queridos para que transiten este momento con serenidad, comprensión y aceptación.
Este acompañamiento implica reconocer que, incluso en la etapa final de la vida, el individuo conserva todos sus derechos: el derecho a decidir sobre su cuerpo, su tratamiento, su entorno y su despedida.
En este sentido, la tanatología se vincula profundamente con el principio de dignidad humana, piedra angular del sistema internacional de los DH, porque la dignidad no se pierde ante la enfermedad ni ante la muerte; por el contrario, debe ser protegida y honrada en cada decisión y en cada gesto de cuidado.
Desde el enfoque tanatológico, acompañar a alguien en su proceso de morir significa reconocer su valor y su humanidad hasta el último instante, garantizando que reciba atención respetuosa, sin discriminación y con pleno ejercicio de su autonomía, esta perspectiva se alinea con el espíritu de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), cuyo artículo primero establece que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, y con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que en su artículo 1º protege el derecho a la vida digna, sin distinciones.
De esta manera, la tanatología y los DH convergen en un mismo propósito: honrar la vida a través del respeto a la Muerte, la atención tanatológica no debe ser vista como un lujo, sino como una necesidad social que garantiza el ejercicio pleno de derechos fundamentales, como el derecho a la salud, a la dignidad, a la autonomía y al respeto por las decisiones personales.
Promover la tanatología como práctica social y humanista es fortalecer una cultura de paz, empatía y respeto hacia la condición humana en todas sus etapas. Garantizar el derecho a una muerte digna, a un duelo acompañado y a una atención compasiva es avanzar hacia una sociedad verdaderamente solidaria.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
