Venezuela botín del capital
Los piratas y saqueadores no han desaparecido. En un periodo de la historia, la sociedad española y sobre todo la mexicana deberían reclamar el saqueo de nuestros metales preciosos: el oro y la plata.
Nosotros, los mexicanos, por el botín de los españoles y éstos, por las embestidas de los piratas ingleses, a menudo corsarios con respaldo real que desempeñaron un papel crucial en el enriquecimiento del Imperio Británico con el atraco de barcos y colonias españolas.
Demuestra que antes de que iniciara el capitalismo, ya existían los depredadores internacionales, pues estos piratas ingleses que conocemos, como el tal Francis Drake, considerado el más famoso, quien atacó puertos y barcos españoles en el Pacífico, capturando un tesoro real que financió la inversión extranjera inglesa, a tal grado que se le valoró como corsario y patriota, honrándolo como héroe, siendo nombrado caballero por la reina Isabel I.
Por supuesto que el saqueo, siguió, ante la escasa visión nacionalista de los gobiernos atrasados en su desarrollo industrial para aprovechar las riquezas naturales como los metales preciosos e industriales y en el siglo 20, el “oro negro”, el petróleo.
El falaz héroe Porfirio Díaz, así visto por la derecha mexicana, fue extremadamente permisivo en dejar la entrada de compañías extranjeras para extraer los metales preciosos e industriales y el petróleo, sin que existiera recuperación de recursos financieros para el desarrollo del país.
El petróleo en el siglo pasado fue el botín para los nuevos piratas internacionales con el enfoque que le dieron a las compañías petroleras en el siglo XIX (19), las “siete hermanas” que han sido: Standard Oil of New Jersey (Exxon), Standard Oil of New York (Mobil), Standard Oil of California (Socal/Chevron), Gulf Oil, Texaco, Royal Dutch Shell y Anglo-Persian Oil Company (British Petroleum).
Algunas de ellas llegan en el porfiriato con pocos beneficios para la nación como El Águila (Royal Dutch Shell) y Petroleum Company (subsidiaria de la Standard Oil Company de New Jersey), además de escasa seguridad de los trabajos en sus tareas.
Gracias a Lázaro Cárdenas recuperamos el dominio de nuestro petróleo, que no tardarían en intentar regresarlo en la época actual, a las empresas trasnacionales.
En este túnel histórico, va Venezuela, ante su posición geográfica con una interesante geología, ligada a los grandes depósitos minerales que se formaron en América del Sur. En el plano energético, Venezuela cuenta con 304 mil millones de barriles en reservas probadas dentro de la llamada Faja Petrolífera del Orinoco “Hugo Chávez”, la mayor del mundo.
Estados Unidos mantiene un embargo petrolero sobre Venezuela desde 2019, afectando las exportaciones e ingresos del país, aunque con licencias temporales otorgadas a empresas específicas para operaciones puntuales; empresas filiales, a las siete hermanas.
Venezuela tiene gran riqueza en metales preciosos, como el oro formado por yacimientos hidrotermales en vetas de cuarzo, asociado a esos depósitos de rocas precámbricas dentro de procesos orogénicos del importante Arco Minero del Orinoco (AMDO), en el estado de Bolívar y el área de La Gran Sabana.
Antes de los gobiernos llamados bolivarianos, que inicia con Hugo Chávez y continúa con el controversial Nicolás Maduro, se les ocurre seguir los dictados de los agiotistas financieros mundiales, quienes depositan en el Banco de Inglaterra, lea bien estimado lector, 31 toneladas de oro cuyo valor actual es de 4 mil 380 millones de dólares.
Estos modernos piratas del imperialismo han rechazado devolver el recurso a Venezuela por haber expresado dudas sobre el gobierno de Maduro, al reconocer al golpista Juan Guaidó, ahora estas instancias están más exaltadas por los embargos de los gobiernos tunantes de la derecha de Norteamérica con Trump.
Con estos datos, queremos exponer el porqué del interés de los piratas norteamericanos en derrocar a un gobierno al que no han podido demostrar ilegalidad en las elecciones que lo avalaron. Y sí que vemos el daño de las sanciones masivas que tienen un costo social para la población y pueden exacerbar la crisis migratoria.
Me falta describir las gemas preciosas y metales industriales, sumemos en la actualidad tierras raras en esos terrenos precámbricos venezolanos.
Los piratas no han desaparecido, solo cambiaron de apariencia, según ellos, defendiendo el mundo democrático.
