ZACATECAS. El obispo Sigifredo Noriega Barceló mencionó que el acto de asesinar es la mayor injusticia que pueda haber.
En la homilía, hizo reflexiones respecto al Día de Muertos. Afirmó que hay un deseo entre las personas a vivir, a llevar tanto una vida como una muerte digna, y por ello condenó el acto de asesinar.
Noriega Barceló recordó que la muerte es una realidad que todos los seres humanos habrán de experimentar.
“Estamos en la fila, lo único que no sabemos es en qué lugar de la fila estamos, si hay muchos antes que nosotros, o nosotros estamos adelante en la fila. Somos tan frágiles. Somos mortales”, declaró.
El obispo agregó que el Día de Muertos es “una fecha que nos llena de reflexión, que nos invita a hacernos la pregunta más difícil ¿Qué sentido tiene la muerte? ¿Qué sentido tiene la vida?”.
