ZACATECAS. La activista Yadira Pulido Valadez advirtió que en el estado falta fortalecer tanto la atención institucional como la responsabilidad social para prevenir la violencia vicaria que ataca directamente la maternidad y utiliza a las infancias como medio de daño hacia las mujeres.
La fundadora del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria expuso que en México se documentan casos de sustracción de menores y violencia de género desde la década de 1960, pero que fue hasta 2022 cuando Zacatecas se convirtió en el primer estado del país en reconocer legalmente la violencia vicaria dentro del Código Familiar y la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
En Zacatecas “fuimos precedente, fuimos pioneros”, destacó durante la charla impartida en el auditorio del Poder Judicial en el marco del día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
Sin embargo, añadió que aún falta profundizar en el entendimiento del concepto y, sobre todo, fortalecer tanto la atención institucional como la responsabilidad social para prevenirla. “Todos conocemos a alguna mujer o a alguna infancia que la está viviendo”, dijo.
Pulido Valadez explicó que la violencia vicaria se origina comúnmente en contextos de violencia familiar, cuando el agresor pierde la posibilidad de ejercer control directo sobre la mujer y recurre a dañar lo que más le importa: sus hijas e hijos.
Expuso que entre sus manifestaciones más recurrentes se encuentran, la sustracción de menores durante procesos de separación o denuncias; incumplimientos alimentarios acompañados de la apropiación de las infancias; así como manipulación emocional, chantajes y uso de los hijos como “mensajeros” para hostigar a la madre.
Refirió que 70 por ciento de las sustracciones registradas en el Frente corresponden a agresores, que también son deudores alimentarios, y que “acuden a las escuelas antes de que la madre recoja a los niños, o incumplen las entregas aun cuando la custodia es de la mamá”.
La activista dijo que se requiere socialmente visibilizar la violencia vicaria, que representa “la expresión más cruel de la violencia de género”, que ataca directamente la maternidad y utiliza a las infancias como medio de daño hacia las mujeres.








