En las inspecciones sorpresa realizadas en lo que va del año, Protección Civil estatal ha suspendido tres estaciones y una planta de distribución de gas LP, además de inmovilizar 28 pipas, 15 de ellas en la capital. Asimismo, a nivel municipal se ha retenido más de 60 tanques debido a su mal estado o porque presentaba fugas.
Es así que actualmente están fuera de operaciones instalaciones en Tlaltenango de Sánchez Román, Moyahua de Estrada y en la capital del estado por no cumplir con la normativa oficial vigente, precisó Carlos Ibarra Ruiz Chávez, encargado del área de verificaciones de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC).
REDUCCIÓN DE ACCIDENTES
En lo que va del año se han realizado 40 inspecciones sorpresa en la capital, en las que se retuvieron más de 60 tanques, con capacidad de 30 kilogramos, debido a que estaban en mal estado, dio a conocer el titular de la Coordinación Municipal de Protección Civil (CMPC) de la capital, Luis Felipe Santos Quintanilla.
Explicó que “los tanques con fuga ya no son regresados; se imponen multas y deben ser destruidos, con evidencia de que no regresan a circulación. En el caso de las pipas se asegura la unidad hasta que corrijan las irregularidades detectadas”.
Mientras que las 15 pipas se inmovilizaron principalmente por falta de extintores, sistemas de señalización adecuados o la presencia de fugas.
El comandante de la CMPC destacó que las inspecciones se realizan de forma sorpresiva, lo que ha impactado en la reducción del índice de accidentabilidad por fugas o flamazos en hogares y negocios.
En lo que va de 2025 en la capital se han registrado 32 incidentes por gas, de los cuales 22 fueron consecuencia de malas instalaciones domiciliarias. Mientras que en Guadalupe suman 113 accidentes, la mayoría por cilindros dañados e instalaciones en mal estado.
En cuanto a incidentes con pipas se han reportado dos casos en la capital: uno por falla mecánica y otro por flamazo, con un saldo de cuatro personas lesionadas, una de las cuales requirió hospitalización, resaltó Santos Quintanilla.
OPERATIVOS DE IMPROVISO
El encargado del área de verificaciones de la CEPC mencionó que la ley de protección civil del estado faculta a las corporaciones para revisar de manera sorpresiva o no programada a estaciones y plantas. Así también en caso de detectar una unidad que ponga en riesgo a la población o que tenga un incidente.
“Nosotros de manera puntual podemos actuar para detener un vehículo y ver las condiciones en las que opera. [Asimismo] si detectamos que hay una situación que ponga en riesgo a la población”, precisó.
Además, dio a conocer que la mayoría de los casos se suspende la operación de negocios o estaciones de carburación por no cumplir con un plan de emergencia, ya que “deben tener establecida su unidad interna de Protección Civil con sus brigadistas”.
¿EN QUÉ CONSISTE EL OPERATIVO?
Ruiz Chávez explicó que la Secretaría de Economía federal establece las normativas, según las cuales el principal responsable de los hidrocarburos es la Comisión Reguladora de Energía, la que otorga el permiso para operar una estación de carburación, un auto tanque o vehículo repartidor de cilindros de gas LP.
Después, ahondó, la CEPC verifica que las unidades cumplan con las especificaciones técnicas y que tengan un buen uso, además de que el operador o quienes las manipulan tengan capacitaciones en primeros auxilios, en incendios y sobre todo en el buen uso de estos vehículos.
Precisó que la supervisión de las unidades se realiza en coordinación con las policías Vial Preventiva y Municipales, así como con las CMPC, quienes en caso de detectar un incumplimiento realizan un acta y proceden a inmovilizar la unidad.
“Es importante decir que se llevan [los vehículos repartidores] a un lugar de resguardo que tenga las condiciones adecuadas. No podemos llevarla a una instalación como Protección Civil o un corralón cualquiera donde pudiera estar otro vehículo y ocasionar un accidente”, aclaró el encargado del área de verificaciones de la CEPC.
