ZACATECAS. En 45 de los 58 municipios aún hay tiraderos a cielo abierto, lo que incumple con las especificaciones de la Norma 083 establecida por Medio Ambiente. El principal problema es que no cuentan con el presupuesto necesario ni el terreno idóneo para un relleno sanitario, reconoció Susana Rodríguez Márquez, titular de la SAMA.
Consideró que este problema sigue siendo una obligación que los municipios no han podido resolver, ya que en promedio, un proyecto ejecutivo para un relleno sanitario cuesta al menos 10 millones de pesos.
“Pero todo depende del tipo de terreno, ya que el movimiento de tierras, vida útil, habitantes y toneladas de residuos, son importantes para determinar su costo”, expuso.
Aceptó que el estrés financiero en que maniobran las administraciones municipales los limita a tener tiraderos, pese a no seguir las normas establecidas.
MOMAX Y EL SALVADOR
Los únicos municipios que en los últimos meses se acercaron para tratar este tema ante la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA) son Momax y El Salvador; el primero de ellos comenzó con un estudio, que aproximadamente tendrá una inversión de 1 millón de pesos “y en seguida, lo más fuerte, es la ejecución del estudio y el resto de obra”, precisó Rodríguez Márquez.
En lo que respecta a El Salvador, ahondó, uno de los municipios más marginados del estado, ya se trabaja con el alcalde Miguel Coronado Gámez, con quien “ya estamos en la revisión de posibles sitios”.
“[Sin embargo,] ambos municipios afrontan un problema, ya que mucho de su territorio fue recientemente nombrado como área natural protegida y estamos en los trámites con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Medio Ambiente, antes Semarnat)”, explicó la funcionaria.
RESPALDO DE SAMA
Por lo que implica realizar un diseño de relleno sanitario, Susana Rodríguez afirmó que ella ha ofrecido el respaldo de la dependencia que encabeza para orientarlos a que busquen apoyo federal para ese concepto en específico, “porque no tienen manera de enfrentar el problema ellos solos”.
Precisó que, como mínimo, los municipios deben considerar un terreno básico de dos hectáreas (ha) en caso de ser un relleno tipo D, pero en el caso de la clasificación C se pueden emplear hasta cuatro ha.
“Es dependiendo de las características del terreno, aunque es un promedio, pues lo ideal sería que dispusieran de un gran espacio, previendo el futuro”, mencionó.
EN NÚMEROS
La titular de la SAMA detalló que, en el caso de los costos para un proyecto de relleno sanitario que cumpla con la norma 083, es de aproximadamente 1 millón de pesos.
El resto, explicó, se lleva en la obra, como hacer la excavación, colocar la geomembrana y realizar las obras complementarias como enmallado, cortina de árboles, carril de desaceleración, laguna de lixiviados, caseta, respiraderos, entre más de 40 requisitos.
La norma 083, que data del 10 de octubre de 2003, explica las especificaciones de protección ambiental, la selección del sitio, diseño, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias de un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial.
Es así que para un relleno sanitario es preciso contar con una obra de infraestructura que involucra métodos y obras de ingeniería para la disposición final de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial, con el fin de controlar, mediante la compactación e infraestructura adicionales, los impactos ambientales.
Rodríguez Márquez informó que hay de varias categorías, la más grande es de tipo A, que en Zacatecas solo la cumple el operado por la Junta Intermunicipal para la Operación del Relleno Sanitario (Jioresa) para más de 100 toneladas (t) de residuos.
Mientras que las hay del tipo B, que corresponden a una recepción de 50 hasta 100 t; la C, de 10 a menos de 50; y la D, para una recepción menor a 10 t.
