RÍO GRANDE. Desde la noche del miércoles, personal y bomberos de la Coordinación Municipal de Protección Civil (CMPC) trabajan a marchas forzadas para sofocar un incendio en el basurero de Río Grande. Pese a sus esfuerzos aún no han logrado abatir las llamas, las cuales posiblemente fueron provocadas por pepenadores, según el ayuntamiento.
Mediante sus redes sociales, el alcalde Mario Córdova Longoria dio a conocer que giró instrucciones “inmediatas” a la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) para dar con los responsables, al reconocer que estos siniestros son continuos. “No se puede seguir jugando con la salud de los habitantes del municipio”, aseveró.
ADVIERTEN SOBRE SANCIONES
El alcalde comentó a NTR Medios de Comunicación que es probable que los pepenadores sean quienes queman la basura.
Indicó que los siniestros se han registrado ya en varias ocasiones durante los últimos meses, por lo menos uno por mes, “entonces ya me preocupé y tenemos que tomar cartas en el asunto”.
Es por ello, compartió, que se llevó a cabo una reunión con el velador y el encargado del relleno sanitario, así como con los pepenadores que trabajan en el lugar para recolectar los desechos que les sirven.
En dicha junta, explicó Córdova Longoria, sus colaboradores hablaron con los presentes para notificarles que “vamos a tomar medidas, para que sean muy cuidadosos si son ellos los que están prendiendo [el fuego]; dicen que ‘el que avisa no traiciona’, y se les pedirá que hagan las cosas bien”.
DESVENTAJA, MALAS CONDICIONES
Si bien durante la tarde del jueves el alcalde informó que el fuego en el basurero municipal estaba bajo control, reconoció que el espacio “está en pésima condición, pero es un problema que aqueja a todos los municipios del estado”.
Detalló que en el caso del tiradero de Río Grande no cuentan con maquinaria adecuada para darle mantenimiento diario, como exige la norma, ya que deben rentar una retroexcavadora porque la que tienen no es apta para el trabajo.
Por lo pronto, informó, se solicitó al Departamento de Obras Públicas que trabaje en un proyecto para dar solución al foco de infección que implican los constantes incendios en el basurero. A la par, consideró que se requiere realizar “una limpieza total del relleno”, para que la gente no pueda comenzar incendios.
BUSCAN MEJORAR EL BASURERO
Mario Córdova insistió que el manejo de los residuos es un problema complejo, al recordar que actualmente en Río Grande se generan 80 toneladas de basura y “es mucha”, por lo que el mantenimiento que se le da resulta insuficiente.
A fin de mejorar sus condiciones, anticipó que la próxima semana dialogará con la empresa de Durango, la cual tiene la concesión de la Junta Intermunicipal para la Operación del Relleno Sanitario (Jioresa) ubicada en Guadalupe, para ver si logran un acuerdo y se realice un proyecto similar en el municipio.
Mencionó que la propuesta de establecer un relleno sanitario intermunicipal solo ha quedado en pláticas “sin aterrizar nada” con sus homólogos de Francisco R. Murguía, José Nieves Balderas Sánchez; Juan Aldama, María Griselda Romero Zúñiga; y Miguel Auza, Arturo Calderón Rueda.
El alcalde agregó que es complejo construir un basurero que cumpla con todas las normas ambientales, ya que los ayuntamientos no tienen los recursos necesarios para ello.
Apuntó que el gobierno estatal ha ofrecido su ayuda, siempre y cuando los municipios aporten peso por peso, pero “si un relleno cuesta 40 millones de pesos, ¿de dónde ponemos 20 millones?” Por ello, reiteró que el problema de la basura solo podrían resolverlo el estado o la Federación.
