SAIN ALTO. El Ayuntamiento de Sain Alto reconoció que ya no hay espacio para enterrar a los fallecidos porque ya terminó la vida útil del Panteón Municipal. Además, los permisos del terreno que propusieron para abrir el nuevo camposanto son negados por la SAMA, Medio Ambiente y la Profepa, ya que éste tiene flora protegida.
El alcalde Ignacio Gómez Almaraz aseguró que este lugar de tres hectáreas y media, donde buscan construir el nuevo cementerio y que el Municipio propuso usar, se ha utilizado como un campo deportivo.
De hecho, compartió, desde hace muchos años ese terreno se eligió como el indicado para darle el uso de panteón.
Añadió que debido a las condiciones económicas del ayuntamiento, optaron por este campo, ya que al contar con una reserva territorial es innecesario invertir en la compra de otro espacio. Asimismo, aseguró, no hay quién venda un lugar para este fin.
Si bien reconoció que en el sitio en ocasiones crecen nopales y mezquites, consideró que dicho terreno es idóneo para el nuevo panteón.
Además, el alcalde informó que, desde la primera semana en que asumió el cargo como presidente municipal, comenzó con los procesos para conseguir los permisos requeridos, porque el cementerio está repleto.
Precisó que “ya no tenemos dónde sepultar” y cuando alguien muere, se tienen que buscar “pedacitos para enterrar a la gente”. Ante este panorama, bromeó acerca de los fallecidos: “Ya ahorita se le multa a la persona que se muera. Es la regla, que debe avisar, de lo contrario se le multa”.
“SON TRABAS”
Gómez Almaraz dijo que otro problema es que habitantes de las comunidades Atotonilco, Mina Mercurio y El Sauz acuden a la cabecera para sepultar a sus seres queridos.
Por ello, informó que solicitó a la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) tres permisos para abrir tres panteones: uno para la cabecera municipal, otro para El Sauz y uno más para Mina Mercurio, aunque solo le aprobaron el último.
Consideró que las trabas que le han puesto para los otros dos cementerios corresponden a situaciones políticas, en tanto, ellos siguen luchando por esos permisos ante la urgencia por resolver el problema.
“Es lamentable que todo sea política y le hemos batallado”, expresó, por lo que afirmó que seguirá peleando por lograr los permisos requeridos en la dependencia, así como en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Medio Ambiente).
“Es un problema muy grande y así tenemos que nadar contra la corriente”, reiteró.
