VILLANUEVA. Entre lágrimas, fe y sangre, miles de fieles católicos celebraron en su día a San Judas Tadeo, realizando largos peregrinajes hasta llegar al santuario ubicado en el Pueblo Mágico, a fin de agradecer los favores recibidos, los milagros o la vida.
Un ejemplo de esta ferviente devoción fue la peregrinación de Hortensia Madero, quien acompañada de su familia, acude desde Fresnillo para darle las gracias al patrono de las causas difíciles por otorgarle una segunda oportunidad de vida tras estar en coma diabético.
Hortensia, vestida con los atuendos del santo, camina cada año por la carretera federal 54 hasta el templo, haciendo algunos descansos. En esta ocasión fue acompañada por su esposo, quien cargaba en sus brazos una figura de San Juditas, de su estatura o más grande, en agradecimiento por los favores recibidos.
La creyente llegó hasta el altar con heridas en los pies, pero con el corazón lleno de gratitud y vida. Además, compartió que entregó sus atuendos como ofrenda y este peregrinaje, lo que seguirá haciendo cada año hasta que su dios se lo permita.
En tanto, la familia Torres Rodríguez arribó desde Tayahua al templo a temprana hora del día para agradecer por la vida de la más pequeña de sus integrantes, a quien llevaron vestida como una imagen viva del santo.
La madre relató que desde el nacimiento de su hija acuden cada año para agradecer que se encuentre con salud. Destacó que esperan que la devoción que inculcan a sus pequeños perdure con ellos y las futuras generaciones.
Fue así que este martes el santuario de San Judas Tadeo era un hormiguero de fieles con peticiones, agradecimientos y milagros. Entre tantas otras destacó una familia wixárika, proveniente de Fresnillo, cuyos miembros compartieron que año con año acuden para agradecer al santo por el trabajo que tienen y para llevar sus plegarias.
APOYO A LOS DEVOTOS
En la carretera que lleva al templo, decenas de fieles se solidarizan con los peregrinos, en la mayoría de los casos para pagar mandas por milagros, y les ofrecen agua, fruta o alimentos.
Tal es la situación de María Trinidad Soriano, quien se coloca cada año a pie de la carretera en la entrada a Villanueva para regalar café, pan, tortas y tacos a los fieles que llegan cansados o van de paso.
Esta noble acción, detalló la mujer jubilada, la hace en agradecimiento por todas las bondades que ha recibido. Resaltó que lleva más de una década ofreciendo “el pan” a los devotos, y más de 20 años dando alimentos a personas en situación de calle o vulnerabilidad.
“La vida me trató muy bien y estoy agradecida con dios, por eso me gusta ayudar a los peregrinos llenando su corazón y sus estómagos para que puedan continuar”, expresó Trinidad Soriano, quien junto a sus familiares y conocidos ofreció tortas de diferentes guisados desde las 6 horas.
LA FIESTA EN VILLANUEVA
En el corazón del Pueblo Mágico, desde niños en brazos hasta adultos mayores festejaron a San Judas Tadeo, si bien los lugareños señalaron que este año hubo menos asistencia de fieles, la celebración se vivió con todo fervor.
El mariachi y las bandas no dejaban de tocar “Las Mañanitas”, mientras que los peregrinos llegaban de a poco, algunos exhaustos por el largo camino, pero con la fe en alto.
Algunos devotos aprovecharon la sombra de los árboles del jardín principal para descansar, mientras que alrededor del santuario se vendían imágenes, llaveros, estampas, escapularios y hasta regalos para Navidad.
En el sitio, paramédicos de la Cruz Roja Mexicana (CRM) ofrecieron primeros auxilios, quienes desde las 8 horas atendieron a varios creyentes que sufrieron ampollas y heridas por las largas caminatas, aunque no se reportaron casos graves.
Los rescatistas no atendieron incidentes mayores durante el fin de semana y esperan que así se continúe hasta que finalicen las peregrinaciones y festividades a San Judas Tadeo.
MENOS ASISTENCIA
Sin dar cifras oficiales, comerciantes, habitantes y autoridades de Seguridad Pública estimaron que este año hubo menor flujo de peregrinos y visitantes al santuario, lo que atribuyeron a que la festividad cayó entre semana y a los recientes hechos de inseguridad registrados en la demarcación.
En este sentido, mujeres que ayudan en el templo expusieron que la gente sí tiene temor de asistir tras los hechos violentos que se suscitaron en el municipio y la región, por lo que contabilizaron que en 2025 hubo menos asistencia en comparación con años pasados.
“Se nota en la cantidad de ofrendas”, señaló la encargada, al precisar que pasadas las 10 horas el santuario seguía solo, cuando en otros años no había momento del día en que no estuviera abarrotado de peregrinos.
AUMENTA BASURA
Si bien la visita de los creyentes disminuyó, los habitantes evidenciaron la gran cantidad de basura que los asistentes dejaron tras su paso por la carretera federal 54, desde la comunidad Felipe Ángeles hasta el Pueblo Mágico.
Otros tantos fieles lamentaron esta situación, al comentar que en la ruta no había un solo tramo sin desperdicios, sobre todo en las paradas de autobuses y cerca de puntos donde se ofrecían alimentos o hidratación.
Aunque reconocieron que este año se instalaron baños portátiles a lo largo de la vialidad, lo cual evitó y disminuyó la contaminación por desechos humanos.
VIGILANCIA PERMANENTE
Al igual que cada año, las corporaciones municipales, estatales y federales desarrollaron operativos con patrullajes constantes para proteger a los peregrinos y ofrecer seguridad a la población.
Aseguraron que estas acciones dieron resultado, pese a que en los primeros días del novenario un hombre falleció al ser atropellado cerca de la Unidad Académica de Agronomía de la máxima casa de estudios, además un ciclista protagonizó otro percance, pero solo presentó lesiones.



































