ZACATECAS. La vida de Eduardo F. Lizardi, autor de retratos caligráficos, aún es un misterio para los investigadores debido a los escasos documentos al respecto, aunque el artista pintó a personajes históricos como al primer presidente de Estados Unidos, George Washington, y al primer Obispo de Zacatecas, Ignacio Mateo Guerra y Alba.
Así lo destacaron los investigadores Homero Posada y Pablo Rivera, quienes presentaron la conferencia El retrato caligráfico decimonónico en Zacatecas, en la cual abordaron el trabajo del artista Eduardo F. Lizardi.
Posteriormente, en la Galería Episcopal, inauguraron la exposición documental del retrato del primer Obispo de Zacatecas, creado por el misterioso autor.
POCOS DATOS
Con el Obispado de Zacatecas como sede, los historiadores expusieron la investigación que los llevó a rastrear el origen de Eduardo F. Lizardi, quien era oriundo de León, Guanajuato, aunque aceptaron que hay pocos datos para su estudio.
Al respecto, Pablo Rivera puntualizó: “Sobre él y su biografía, sabemos muy poco. El único documento que menciona a Lizardi es un libro extremadamente escaso titulado Moral Práctica, editado en León, Guanajuato.
“Lizardi es un misterio y sabemos lo básico: fue un artista mexicano de la segunda mitad del siglo 19, pero prácticamente no se sabe nada. Conocemos su obra y hemos encontrado cinco”, comentó.
Dichas obras, detalló, fueron retratos principalmente para presidentes, como Washington.
DETALLES EN LA OBRA
Sobre el retrato caligráfico del obispo Ignacio Mateo Guerra, Pablo Rivera destacó que integra diversos elementos iconográficos, como el Ojo de la Providencia, que representa la omnipresencia de dios.
“Otro elemento muy importante que vamos a ver se encuentra en el friso de la mirada, es un elemento heráldico del episcopado de Zacatecas”, apuntó.
En tanto, Homero Posada indicó que el retrato caligráfico fue realizado en seis meses, con herramientas específicas para la micro caligrafía.
A la vez, explicó que la estructura del retrato se divide en el encabezado, la primera homilía, el friso de la mirada, la segunda homilía y el remate o epílogo.

