JUAN ALDAMA. Después de que un grupo mayoritario de regidores y el síndico aprobaran que las sesiones de Cabildo se transmitieran por redes sociales, la alcaldesa María Griselda Romero Zúñiga determinó que por cada reunión se trate solo un punto, obligando a los ediles a atender todos los llamados sin falta. Aunque ella canceló y se ausentó de dos juntas programadas.
Los integrantes del Cabildo fueron citados a tres sesiones este jueves, de las cuales solo una se llevó a cabo para dar a conocer un informe resumido de la situación actual y los problemas del basurero municipal.
CANCELA Y SE AUSENTA
En una de las juntas a realizarse, la presidenta municipal debía plantear una propuesta para mejorar las condiciones del tiradero; sin embargo, no se presentó y los regidores no pudieron localizarla, por lo que la sesión fue suspendida.
En otra ocasión, la alcaldesa consideró que no había condiciones para presentar el informe del basurero, por lo que, sin seguir el protocolo, la dio por concluida, se levantó y se fue. De esta manera no dio pauta a la participación de algún regidor ni para declarar la clausura oficial.
Ante esta situación, el grupo que propuso la transmisión de las reuniones advirtió que Romero Zúñiga pretende “una venganza” al citarlos varias veces durante el día y luego hallar pretextos para que alguno falte, acumule tres ausencias, lo destituyan y llamen al suplente.
Ante lo ocurrido, algunos regidores informaron que continúan analizando la parte legal de las sesiones, lo cual muestra la crisis política que persiste en el Municipio.
PROBLEMAS DEL BASURERO
En la sesión de las 8 horas, el Departamento de Ecología y Medio Ambiente dio a conocer “un informe básico” sobre la situación del tiradero municipal, en el cual, al inicio de la administración, se encontró “un descontrol total del sitio”.
Explicó que el basurero se encuentra en un ejido de cuatro hectáreas (ha) que fue donado para este servicio, pero los desechos están dispersos en un radio de ocho ha, en mayor medida por la actividad de los camiones recolectores.
Esto, continuó, afecta a la fauna silvestre, a los habitantes y, sobre todo, a los productores cuyas tierras de cultivo se ven invadidas, ya que el terreno no cuenta con un cerco perimetral para contener los residuos.
Además, se debe atender la sugerencia de la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA) de limpiar la zona y mantener la basura dentro de las cuatro ha, así como compactar el terreno a diario.
Asimismo, establecer un sitio especial para los desechos orgánicos, en este caso los generados por el Rastro Municipal.
De acuerdo con la generación de basura, Juan Aldama cuenta con un basurero tipo C para menos de 50 toneladas, por lo que debe contar con una caseta de vigilancia y un cerco perimetral. Sobre la actividad de los llamados pepenadores, es facultad del ayuntamiento regular la colecta de desechos.
