ZACATECAS. Padres de familia tomaron indefinidamente la Escuela Primaria Eulalia Guzmán Barrón para exigir que se cambie de plantel a un alumno, quien golpeó a sus compañeros y mató a dos gatos públicamente, ya que temen por la integridad de sus hijos.
Congregados en las puertas de la escuela, los inconformes detallaron que el menor de cuarto grado comenzó desde hace tres años a tener conductas violentas, y pese a que los maestros lo reportaron con autoridades educativas, a la fecha no hay una solución.
“Hemos hecho todo lo que está de nuestra parte para resolver el problema, se ha ido a todas las instancias, pero no obtenemos respuesta”, insistieron.
DENUNCIAN AGRESIONES
Daniel García Hernández, abuelo de un alumno, expresó que la situación es alarmante debido a la violencia que ejerce el niño contra sus compañeros, a quienes incluso ha golpeado.
Recordó que a un estudiante le aplastó la cabeza con una puerta y le tumbó los dientes a otro. Por ello, las madres de los afectados pusieron quejas en la Secretaría de Educación de Zacatecas (SEZ) y la Comisión de Derechos Humanos del estado de Zacatecas (CDHEZ), pero no sucedió nada.
Los inconformes lamentaron que los padres de las víctimas tuvieran que recurrir a cambiarlos de escuela por su seguridad.
Por otra parte, advirtieron que la actitud violenta del menor empeoró en días recientes, ya que el niño mató dos gatos en público y luego se los aventó a los padres de familia, “en frente de sus papás, y éstos no le dijeron nada”.
En medio de este incidente, agregaron, el alumno presuntamente mordió a unas compañeras que intentaban evitar que matará a los felinos.
“Nosotros ya no queremos a ese niño aquí, ya que el nivel de violencia escaló. Ya pasó a cosas delicadas, aventó a un compañero al piso y le rebotó la cabeza y, en sus propias palabras, él dijo: ‘Me dio gusto que le rebotara la cabeza’”, alertaron los padres.
EXIGEN QUE SEA EXPULSADO
Si bien los padres del niño señalado expusieron que ya está en tratamiento psicológico, los afectados consideraron que ello ya no es suficiente: “Estamos hartos de que no tomen una solución. Nosotros ya conocemos a los papás, sabemos que ese niño es un problema”.
Una madre, quien dijo haber sido agredida por el menor, expuso que él no mide las consecuencias y que actúa con dolo, por lo que teme por la integridad de los alumnos.
Ante la falta de solución, los padres decidieron manifestarse en el plantel, advirtiendo que no lo liberarán hasta que el pequeño señalado sea reubicado de inmediato a otro plantel y las autoridades intervengan.
Finalmente, precisaron que son más de 70 padres de familia los que respaldan la protesta, aunque algunos no acudieron porque tenían obligaciones laborales.

