FRESNILLO. El Toriño Tacos se complace desde hace una década en representar la historia minera de Fresnillo con un platillo que se ha convertido en la insignia de la avenida Sonora 231 B: los tacos al vapor, ya sea de chicharrón y frijol o de deshebrada: tú eliges.
Su propietario, Marco Antonio Jiménez Ávila, detalló que este proyecto nació con la intención de rescatar un platillo típico de la ciudad y, al mismo tiempo, crear un espacio donde el buen sabor y la atención al cliente sean la principal carta de presentación.
Si esto es de tu agrado, te esperan a unos pasos de la subdelegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); ahí encontrarás esta deliciosa alternativa, la cual es también rápida y al alcance de cualquier bolsillo, puesto que la orden está a solo 45 pesos.
Aunque diariamente se lanza una promoción especial de seis tacos por 50 pesos, acompañados de repollo, zanahoria rallada, salsa y limón.
LA INFANCIA Y LA HISTORIA
Jiménez Ávila explicó que el nombre del local tiene un trasfondo personal y familiar: su padre fundó años atrás un negocio llamado El Toro, en la calle Gómez Farías; tiempo después pensó en bautizar su propia taquería como Torito, pero optó por darle un toque más íntimo: El Toriño, inspirado en el apodo cariñoso que recibía de niño.
“Quise ponerle ese nombre porque tiene un valor sentimental, me recuerda a mi infancia y a mi familia”, relató.
Explicó que, durante su etapa universitaria, investigó sobre el origen de los tacos al vapor y descubrió que en Fresnillo surgieron gracias a los trabajadores de la mina, quienes llevaban sus taquitos para consumirlos dentro.
El calor de la propia mina mantenía los alimentos calientes, convirtiéndolos en un platillo sencillo, pero con gran tradición.
PREPARACIÓN
Respecto al proceso de elaboración, el emprendedor explicó que la jornada inicia desde muy temprano. A las 6 horas enciende cuatro fogones para cocinar los guisos, mientras su equipo, integrado por cuatro personas, se reparte las tareas de preparación de verduras, salsas y limpieza.
Él y su mamá, destacó, se encargan de rellenar los tacos, mientras otra persona los “baña” en manteca para darles su característico color rojizo.
“Cada quien tiene su labor; eso nos permite ser más eficientes y ofrecer un producto fresco a partir de las 9 hasta las 13 horas”, precisó.
LA ATENCIÓN
Para Jiménez Ávila, la clave del éxito no solo está en el sabor, sino también en la atención.
“Buscamos que el cliente sienta que viene a un lugar tranquilo, que disfrute su comida con paz. Este es un negocio de comida rápida mexicana: los tacos ya están listos, pero el cliente los termina de preparar a su gusto con los complementos”.
El Toriño Tacos también ofrece servicio a domicilio y atención para eventos especiales, como bodas, 15 años o incluso funerales. Los pedidos pueden realizarse al 446 418 04 81, o directamente en el local.


FOTOS: OMAR LIRA
