GUADALUPE. Una vez más la violencia invadió la Liga Municipal de Fútbol de Guadalupe (LiMuFuGu), pues durante el final del duelo por el título de primera entre The Boys y La Juárez, una trifulca se robó todo el protagonismo, dejando una imagen de dolor, angustia y furia en las canchas de la Unidad Deportiva de Guadalupe.
Más de 50 personas fueron las involucradas en este suceso, donde además de los futbolistas, también hubo mujeres y niños, dejando un saldo de cuatro heridos atendidos por Protección Civil de Guadalupe.
Mientras que en un campo vecino se desarrollaba un partido correspondiente a la Copa del Bienestar.
Todo comenzó desde que la pelota estaba en juego, cuando la primera advertencia se dio con un conato entre jugadores que llegó a los golpes después de una pelota dividida, pero que no fue suficiente para detener el encuentro a criterio de los silbantes, pero sí para expulsar a tres jugadores y terminar con victoria para los verdes.
Fue cuando el campeón The Boys estaba iniciando su festejo, que el fútbol pasó a segundo plano y para convertirse en una riña donde toda clase de golpes se podían presenciar por toda la extensión del campo 2 y la grada del campo 1 por dónde varios cuerpos cayeron entrelazados a los golpes.
Ni los puños ni las patadas bastaron para hacer daño, pues cada involucrado buscó en el terreno cualquier cosa que fuera convertida en un arma; desde piedras hasta botellas de vidrio.
Esto dejó a mucha gente con heridas sangrantes, entre ellos destacó un hombre que fue trasladado por el cuerpo de paramédicos de Protección Civil de Guadalupe, ya que se le diagnosticó luxación de nariz y múltiples cortes en la cara y el cuello.
También fueron atendidas otras tres personas que se encuentran estables, así lo reporto PC de Guadalupe, destacando que ninguno presento alguna herida de gravedad que tuviera que ser atendida en un nosocomio.
Sin atención policíaca
Fue después de 20 minutos, y cuando al parecer la tranquilidad había llegado, arribó solo una patrulla de la policía municipal, mismos que aseguraron haber sido rebasados.
«Solo somos una patrulla y no podemos con todo. ¿Qué hubieran hecho ustedes?» Fue lo que se escuchó por parte de los elementos.
Instantes después, llegaron a reforzar dos cuerpos más en motocicleta, para inspeccionar la cancha que ya estaba sola y a seguir a los protagonistas de la trifulca fuera de la UDG cuando el pleito había tomado otro rumbo, mientras que algunos de los afectados daban su versión en búsqueda de una respuesta que pudiera darles tranquilidad.
Al final de la campal solo quedó ver a los mismos jugadores y afición tratando de calmar su ira o buscando a alguien más para desquitarla, mientras poco a poco se quedaba solo un espacio dirigido al deporte que estuvo lleno de violencia.






