AGUASCALIENTES. El polvo dorado se levantó una vez más en la Arena San Marcos cuando Soyate escribió su nombre en letras de oro, tras conquistar el campeonato Charros de Acero 2025 con 404 puntos.
La escuadra zacatecana superó en una competencia cerrada a Rancho las Amazonas, que se quedó a solo 15 puntos, con 389, seguido muy de cerca por Villa Oro, con 388 puntos, mientras que Tres Regalos completó la terna con 310 unidades, en una jornada donde cada punto valía oro.
El espectáculo comenzó con la elegancia característica de la cala de caballo, donde Alejandro Goñi montó con la serenidad de los grandes maestros.
Su caballo respondió como un verdadero compañero de faenas, logrando una punta de 17 metros desprendida en dos tiempos que arrancó los primeros aplausos del respetable, sumando 41 puntos que marcarían el tono de lo que sería una tarde triunfal.
En los piales del lienzo, Enrique Jiménez vivió su primera lazada, que fue una obra de arte de 22 puntos al dejar a la yegua completamente detenida.
Sin embargo, la fortuna le dio la espalda en sus siguientes intentos, cuando las vueltas al fuste no salieron como esperaba, y en su tercera oportunidad, pues su soga se reventó, dejándolo con las manos vacías pero con la frente en alto.
El coleadero trajo consigo la fuerza y destreza de Arturo Ibarra, Andrés Zermeño y Alfonso Naveja y entre los tres sumaron 84 puntos fundamentales para la causa de Soyate.
Alfonso Orozco se enfrentó cara a cara con la bestia en el jineteo de toro, logrando completar su monta, agregando 21 puntos al marcador.
La terna brilló con luz propia cuando Alejandro Leal, Francisco Aranburo y José Juan Márquez demostraron que el trabajo en equipo es el alma de la charrería.
Leal conectó su lazo cabecero con precisión, sumando 30 puntos, mientras que Aranburo ejecutó un pial de viento en ruedo que dejó boquiabierto al público y le valió 33 puntos.
Si hubo una figura que brilló, esa fue sin duda Enrique Jiménez en las manganas.
En manganas a pie logró lo que todo charro sueña, la perfección absoluta. Su primera oportunidad terminó con un remate de máscara que le dio 25 puntos, y cuando pensábamos que no podía mejorar, acertó también su segunda y tercera oportunidad, convirtiéndose en el legendario charro «3 de 3» que hizo que la multitud se pusiera de pie.
Como si fuera poco, en manganas a caballo, Jiménez elevó su actuación a niveles altos. Su primera ejecución con remate de máscara le valió 24 puntos, la segunda con un remate de espaldas a la barda alcanzó los 28 puntos, pero fue su tercera y última oportunidad la que quedará para la historia.
Con sus seis oportunidades de manganas acertadas, Jiménez no solo se ganó el botín de Acero, sino que grabó su nombre en la memoria colectiva de todos los que presenciaron esta demostración magistral de dominio y técnica.
El único momento que ensombreció la celebración llegó en el paso de la muerte, cuando David Vázquez cayó del potro de acero llevándose un golpe que recordó a todos los presentes que la charrería, en toda su belleza, también conlleva sus riesgos.
Cuando las últimas notas del mariachi se desvanecieron, el Soyate había escrito una página dorada en la historia de los Charros de Acero 2025, llevándose no solo el título, sino también el reconocimiento de una afición que presenció una tarde que quedará grabada para siempre en los anales de la charrería mexicana.

