FRESNILLO. La llegada de cadenas comerciales a la colonia América mantiene en una de sus peores crisis a los comerciantes del Mercado Poniente, pues las ventas en los establecimientos del interior han registrado una caída superior al 50 por ciento, expuso Roberto Bazán Bautista, locatario.
“Desde que llegaron esas tiendas, las ventas cayeron entre 20 y 30 por ciento, y con el tiempo el impacto se ha agravado”, puntualizó.
Explicó que estas grandes tiendas los afectan directamente debido a que ofrecen variedad de productos y estacionamiento, además de contar con campañas publicitarias que los comerciantes tradicionales no pueden costear ni igualar.
LEJOS DE LOS BUENOS AÑOS
El comerciante lamentó que el mercado ha dejado de ser el centro comercial que solía ser hace décadas. “Aquí somos 90 locatarios, pero solamente unos 10 venden bien, 20 más o menos y los demás apenas si sacamos para sostenernos”.
Esto, explicó, ha desencadenado que entre 10 y 20 locales permanezcan cerrados, ya sea porque sus dueños los usan como bodegas o simplemente porque abandonaron sus negocios.
Aun así, los que quedan resisten. Entre éstos se pueden encontrar aquellos que venden comida: tacos, mariscos, birria, gorditas, pero también hay fruterías, zapaterías, ropa, revistas y venta de calzado.
“No hay comunicación entre la administración de Plazas y Mercados y la mesa directiva del mercado para reactivar estos espacios. Falta voluntad”, denunció el locatario.
EL PESO DE LA INFLACIÓN
Sobre la situación económica, Bazán Bautista enfatizó: “Aquí en el mercado no hemos visto ninguna recuperación como la que dicen a nivel estatal. La inflación, aunque baja en comparación con otros estados, ha golpeado la economía familiar y eso nos afecta directamente. La gente apenas tiene para lo básico”.
En consecuencia, expuso, hay ocasiones en las en un día solo venden 30, 40 o cien pesos. Incluso, “hay días en que no se vende absolutamente nada”.
La esperanza, destacó, es que el próximo ciclo agrícola, previsto para el siguiente mes, cuando los campesinos de las comunidades cercanas cosechen y vendan sus productos, genere algo de movimiento.
“Esperamos que entre septiembre y octubre repunten las ventas. Ahorita es tiempo de sostener el negocio como se pueda. No hay ganancias, solo sobrevivimos”, expuso.
Rogelio Sánchez, otro comerciante del mercado, coincidió en el diagnóstico. “No hay cosechas, no hay dinero y los insumos están cada vez más caros.
“Antes compraba cien kilos de pollo, ahora solo adquiero 50 y vendo por día de 20 a 25 kilos. Ahora lo compro más caro en pie y ya no lo vendo igual. Me cuesta mucho recuperar la inversión”, explicó.
Afirmó que las tiendas grandes ofrecen pollo congelado a precios muy bajos, pero con calidad inferior. “Nosotros vendemos pollo fresco, de calidad. El congelado no trae nutrientes, lo inyectan con agua para que pese más. La gente compra eso porque es más barato, pero no es mejor”.
A la par, destacó que estas grandes cadenas pagan una sola licencia comercial por toda su tienda, mientras que en el mercado, cada locatario paga su propio permiso y renta, lo cual representa una desventaja significativa.
“No hay forma de competir en igualdad de condiciones. Nosotros no tenemos publicidad ni facilidades como ellos”, agregó.
¿Y EL ALCALDE?
Bazán Bautista recordó que durante su campaña electoral, el alcalde Javier Torres Rodríguez prometió apoyos para el comercio local, así como el remozamiento y rehabilitación de los mercados.
“A un año de su victoria no ha regresado, no se han visto esos apoyos. Ni el presidente municipal ni alguien de Plazas y Mercados se ha acercado para buscar soluciones”, lamentó.
Aun así, hizo un llamado a las autoridades municipales para que retomen el compromiso con los mercados tradicionales. “Este lugar tiene 42 años dando servicio a Fresnillo y sus comunidades del lado poniente. Somos más de cien personas directas y 500 indirectas que dependemos de este lugar. Merecemos atención”, subrayó.
Además, consideró necesario abrir todos los locales, diversificar los productos, tener promoción, mejorar la infraestructura y dialogar con las autoridades. “Si queremos que el mercado vuelva a ser lo que fue, se necesita más que resistencia. Se necesita voluntad política y apoyo real”, concluyó.
OBJETIVOS
Abrir todos locales del mercado
Diversificar los productos
Tener promoción
Mejorar la infraestructura
Dialogar con las autoridades para acceder a apoyos

