FRESNILLO. Con el arranque de la Feria de Fresnillo 2025, dueños de bares y cantinas en la cabecera municipal anticipan pérdidas superiores al 50 por ciento en sus ingresos, situación que atribuyen a la disminución de clientela durante el evento, al regreso a clases y a las restricciones de horarios que impuso la administración local.
Propietarios de bares en la zona centro y avenida Huicot, quienes pidieron omitir su nombre por temor a represalias, aseveraron que dicha celebración representa un periodo crítico para sus establecimientos, ya que gran parte de la población se concentra en el recinto ferial y deja de acudir a comercios locales.
“Cada año en tiempo de feria nuestras ventas bajan, pero ahora la situación es más complicada porque se junta con el regreso a clases. Calculamos que la disminución supera el 50 por ciento en comparación con un mes normal”.
“Antes al menos teníamos cierta flexibilidad en los horarios y eso nos ayudaba a recuperar un poco, pero hoy las autoridades no nos ofrecen ese respaldo”, mencionó el propietario de un bar.
Al respecto, uno de los afectados explicó que en administraciones pasadas se otorgaba cierta tolerancia a bares y cantinas para extender su horario de servicio durante el periodo ferial, bajo la condición de garantizar la seguridad al interior de los locales.
Sin embargo, dijo, este año el ayuntamiento mantuvo los horarios habituales, lo que coloca a sus negocios en clara desventaja frente a los bares y cantinas dentro del recinto ferial. “Los visitantes tienen la opción de quedarse en la feria hasta tarde, mientras que a nosotros nos obligan a cerrar en nuestro horario normal.
“Es evidente que eso nos afecta, porque cuando terminan los conciertos principales, entre la medianoche y la 1 de la mañana, la gente podría acudir al centro si tuviéramos chance de abrir más tiempo. Pero sin esa posibilidad, simplemente nos quedamos cruzados de brazos”, lamentó.
POCOS VISITANTES
Otro empresario añadió que en años anteriores la celebración atraía visitantes de otros estados y municipios, lo que generaba cierta derrama para el comercio local, incluso fuera del recinto ferial. Sin embargo, este 2025 no se ha percibido esa afluencia.
“En otros años se veía gente de fuera durante el día que consumía en restaurantes, bares o tiendas, y en la noche se concentraba en la feria. Ahora no hay nada, ni de día ni de noche”.
“Puede ser falta de difusión, o que algunos artistas ni siquiera han confirmado en sus redes sociales que vienen a Fresnillo, pero la realidad es que no hay visitantes foráneos y eso también nos golpea”, señaló.
COSTOS ELEVADOS
Otro factor que generó inconformidad entre los comerciantes son los altos costos para instalar barras dentro de la feria. De acuerdo con los propietarios, las rentas iniciales alcanzaban los 90 mil pesos por espacio, aunque algunos lograron reducirlos hasta los 60 mil.
“Son precios desorbitados para solo dos semanas de feria, muy por encima de lo que puede pagar un bar local. Eso abrió la puerta para que llegaran barras de otros municipios, e incluso de otros estados, mientras que muchos de nosotros decidimos no participar”, explicó uno de los afectados.
Comentó que incluso se rumorea que varios de estos espacios fueron ocupados por funcionarios de la administración municipal, lo que ha causado molestia en el sector.
“Son los comentarios que circulan, que hay servidores públicos que se están quedando con los lugares. A ellos les dan facilidades que a nosotros no, y por eso vemos una feria que favorece a unos cuantos y deja en desventaja al comercio establecido”, detalló.
ECONOMÍA LOCAL ADVERSA
Los propietarios indicaron que la difícil situación de los bares y las cantinas no se limita al periodo de feria, sino que forma parte de un escenario más amplio de crisis económica en Fresnillo.
“El comercio en general está mal. Puedes preguntarle a un puesto de gorditas, a una zapatería o a una tienda de ropa, y todos te van a decir lo mismo: las ventas han bajado en los últimos meses.
“No sabemos qué está pasando, pero la gente no está consumiendo como antes. La feria solo agudiza ese problema porque concentra el poco gasto que hay en un solo espacio”, mencionaron.
ESTRATEGIAS DE SUPERVIVENCIA
Pese al panorama desalentador, los dueños de bares locales esperan que la feria pase pronto para intentar recuperarse en los meses posteriores. Sin embargo, reconocieron, los compromisos financieros no se detienen durante este periodo.
“El único consuelo es que ahora la feria dura menos, solo dos semanas, y esperamos que el golpe no sea tan prolongado. Pero los pasivos ahí están: la renta, el agua y la luz no se suspenden, y tenemos que seguir pagando a nuestros trabajadores. Ésa es la realidad que vivimos”, señalaron.
Con ello, el sector de bares y cantinas de Fresnillo enfrenta un doble reto: competir con la atracción de la feria y soportar la crisis económica que afecta al comercio local.
Finalmente, los dueños insistieron en que las autoridades municipales deberían ofrecer condiciones más equitativas para los negocios que operan todo el año, no solo para los que participan durante la feria.
