FRESNILO. Cada semana se registran hasta tres asaltos a tiendas de conveniencia en Fresnillo. Esta tendencia, ya identificada por la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), se ha convertido en un problema persistente por la reincidencia de algunos delincuentes y, sobre todo, la falta de denuncias inmediatas.
El titular de la corporación, Alejandro Acosta Pozos, explicó que, si bien los agentes han logrado detener a varios de los responsables, enfrentan diversas dificultades.
“Lamentablemente, no todos los casos se denuncian en el momento, y eso complica la reacción de la policía. Muchas veces las llamadas al 911 llegan con 10, 15 o hasta 20 minutos de retraso, y eso da tiempo a que los responsables huyan o incluso ya se encuentren en sus domicilios cuando llegamos al lugar de los hechos”, puntualizó.
DELITOS DE OCASIÓN
El funcionario local destacó que durante este periodo vacacional se ha observado un repunte en lo que los criminólogos denominan “delitos de ocasión”. Esto significa que los delincuentes aprovechan la ociosidad o la oportunidad que se les presenta para cometer atracos rápidos, en especial en tiendas de conveniencia.
Explicó que no todos los casos se denuncian de manera formal, lo que genera un subregistro que hace parecer que el problema es menor, cuando en realidad la frecuencia de los hechos es constante.
“Estamos hablando de dos o tres robos por semana; es decir, prácticamente cada tercer día tenemos un hecho que atender”, apuntó.
A pesar de los patrullajes y de las detenciones que se han logrado, insistió en la importancia de que la ciudadanía denuncie de inmediato, no solo para facilitar la reacción de la policía, sino también para que los casos se procesen ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) y así, los responsables no salgan rápidamente en libertad.
HOSTILIDAD EN INSPECCIONES
Otro factor que complica el trabajo preventivo, explicó Acosta Pozos, es la resistencia de algunos ciudadanos a las inspecciones de rutina.
“Hay personas que se ponen hostiles cuando se les solicita una revisión, pero es importante entender que estas inspecciones nos permiten detectar armas u objetos que pueden ser utilizados para delinquir. Incluso hemos asegurado armas de plástico que eran empleadas en asaltos”, detalló.
El comandante pidió comprensión y colaboración de la sociedad para que estas medidas se fortalezcan, pues el objetivo no es molestar a la ciudadanía, sino inhibir la comisión de delitos y garantizar entornos más seguros.
UN GIRO EN LA SEGURIDAD PÚBLICA
El titular de la SSPM precisó que durante este año se priorizó la capacitación de los elementos policiales. Actualmente, detalló, 37 agentes se encuentran en procesos de formación y certificación, sin contar los 27 ya certificados, lo que representa un avance significativo para la corporación.
“Hoy en día estamos trabajando para darle otro giro a la seguridad pública: queremos que la policía sea vista como la aliada del pueblo, como la institución que apoya en situaciones críticas y que está cercana a la gente. Estamos cambiando ese chip de policía autoritaria hacia una de proximidad y confianza”, enfatizó.
La capacitación abarca distintos rubros: manejo de armamento, conocimiento de leyes y reglamentos, protocolos de actuación y habilidades policiales específicas. Además, se está reforzando el enfoque en la proximidad social, es decir, en el acercamiento con los ciudadanos para generar confianza.
FORMACIÓN INICIAL Y CAPACITACIÓN CONTINUA
Acosta Pozos diferenció entre la formación inicial de los policías y la capacitación continua. La primera corresponde a los procesos básicos para integrar a nuevos elementos a la corporación, mientras que la segunda se centra en fortalecer y actualizar las habilidades de quienes ya se encuentran en activo.
“Hoy estamos englobando todo: la formación inicial, la capacitación continua y la certificación. Esto nos permite tener policías mejor preparados no solo en el uso de la fuerza, sino también en la atención ciudadana y en la aplicación de la ley con un sentido humano”, explicó.

