APOZOL. Los devotos de Santo Santiago de Apozol expresaron su consternación por la ruptura de una imagen del santo patrono de más de cien años de antigüedad, la cual resultó dañada luego de que un carro chocara contra la unidad que la transportaba.
Los feligreses detallaron que a la imagen del santo montado a caballo se le quebraron tres patas y una mano. Además, debido al impacto, la espada de Santo Santiago se encajó en la pierna de uno de los hombres que lo cargaban.
A la par, detallaron, ocurrieron otros incidentes en las fiestas en honor al santo, que se replican en todo el Cañón de Juchipila, desde Villanueva hasta Moyahua de Estrada.
Detallaron que en este último municipio la figura se cayó durante la peregrinación, al igual que en La Mezquitera Norte, Juchipila. Debido a ello, “una pata del caballo se rompió”.
LAMENTAN ACCIDENTE
Integrantes de la Hermandad de Santo Santiago en Apozol detallaron que el incidente sucedió este fin de semana, cuando pretendían concluir la celebración en honor al patrono. Esto, comentaron, “causó pesar entre los fieles”, pues pese a contar con tres grandes imágenes de bulto, tuvieron que terminar las fiestas de 2025 solo con dos.
Detallaron que la conmoción fue tal que no quisieron tomar fotos que mostraran cómo quedó la pieza labrada en madera de más de un centenar de años y que “nos acompañó hasta ahora.”
ENCUENTRAN A RESPONSABLES
Los integrantes de la hermandad explicaron que los responsables, quienes manejaban en estado de ebriedad, se impactaron contra la unidad que trasladaba al santo y luego se dieron a la fuga. Sin embargo, lograron encontrarlos después de revisar algunas cámaras, con el apoyo de elementos de Seguridad Pública y la Guardia Nacional (GN).
Comentaron que, tras encontrarlos, los responsables ofrecieron pagar los daños al vehículo de la familia que trasladaba la figura del santo.
Señalaron que se analizará el daño ocasionado a la imagen religiosa para determinar si es posible repararla y el costo que esto conlleva.
Además, este lunes se agendó una reunión con el cura del pueblo para planear a dónde llevarán la pieza, ya que se requiere a un restaurador de antigüedades.
