ZACATECAS. Ante la declaratoria de la Ruta Wixárika como Patrimonio Mundial, el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Carlos Torreblanca Padilla, dijo que se debe evitar el saqueo y preservar estos sitios sagrados.
“Aquí debemos cuidar mucho la actividad turística, porque pondría en riesgo el patrimonio”, expuso el funcionario, ante la declaratoria de la ruta, que en Zacatecas incluye a municipios como Valparaíso, Susticacán, Jerez de García Salinas, Monte Escobedo y la capital.
Entre las observaciones que emitió el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés) sobre la conservación de la ruta, se advirtió que representan puntos de vulnerabilidad el turismo inapropiado de consumo de peyote, la extracción minera y el crecimiento sin control de la mancha urbana.
Por ello, Torreblanca Padilla consideró que se deberá trabajar en un plan de manejo para el tema de conservación de los puntos sagrados, “esta declaratoria viene a señalarnos la protección de estos lugares”.
La Ruta Wixárika, agregó, es un patrimonio no solo cultural, sino natural, “entre cuevas, manantiales y cerros. Es lo que tenemos considerado como rutas sagradas”.
Con la declaratoria de Patrimonio Mundial, el funcionario estatal destacó que es un compromiso que asume el estado mexicano ante el mundo, de proteger estos sitios.
Por esta razón, enfatizó, se deberá restringir actividad minera en la zona, construcciones y quizá también de tala de árboles. “Es importante porque estamos hablando de una ruta viva, que sigue conservándose, no es una ruta que ya desapareció. Sigue dándose cada año”, finalizó.
