ZACATECAS. Es de hacer notar lo llenos que están en estos días aquellas arenas que llamamos clásicas. Estuve presente en el Coliseo de Guadalajara, pero es lo mismo en la Ciudad de México: están resurgiendo las prácticas que eran parte de dichas funciones.
Como parte del espectáculo, vemos de nueva cuenta cómo se pone de moda el portar la máscara del luchador preferido o la presencia de grupos apoyando, ya sea al bando rudo o técnico, así como la venta del recuerdo o fotografía con el luchador de su preferencia.
Esperamos que el conjunto de fenómenos que acompañan estos espectáculos comience a presentarse en Zacatecas, aunque nuestra entidad en la actualidad no es considerada como una buena plaza, a pesar de que la lucha libre se concibe como parte de nuestra cultura.
Lo mismo en cuanto a la calidad del espectáculo, en relación con la exigencia de la afición.
