FRESNILLO. Un bar clandestino en la comunidad Los Ángeles de los Medrano volvió a abrir sus puertas este fin de semana, pese a haber sido clausurado a principios de este mes por carecer de permisos y condiciones de salubridad, así como por permitir el paso a menores de edad. Ante ello, personal de seguridad y del Municipio acudió al lugar y detuvieron a 11 personas, además de imponerle a los dueños una multa de 90 mil pesos.
Francisco Rocha Caldera, titular de la dirección de Servicios Recaudatorios y Regulatorios, expuso: “Se les clausuró porque no reunían las condiciones mínimas de higiene: no tenían agua ni drenaje, y los clientes salían a hacer sus necesidades a la calle, lo que generaba molestias entre madres de familia y niños que pasaban por el lugar”.
Tras la clausura inicial, los responsables hicieron caso omiso y continuaron operando durante las noches, vendiendo cerveza tanto a adultos como a menores. Pero fue gracias a una denuncia ciudadana que las autoridades detectaron la reincidencia.
“Fuimos con el apoyo de la Guardia Nacional (GN) y la Policía Municipal a verificar. Al llegar, encontramos el negocio abierto, vendiendo cerveza y con menores de edad adentro. Por ello, procedimos a clausurarlo nuevamente y detener a los encargados”, detalló el funcionario.
“NO SE VOLVERÁ A ABRIR”
Las 11 personas detenidas fueron trasladadas a la cárcel municipal y liberadas tras pagar una sanción económica. Además, se volvieron a colocar sellos de clausura en el establecimiento y se notificó formalmente de la multa. “Se les dio un plazo de 15 días para cubrirla”.
En cuanto a los aprehendidos, Francisco Rocha expuso que fueron remitidos por consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, como también por la actitud agresiva que mostraron algunos.
Respecto a los dueños del bar clandestino, precisó que ya fueron identificados. Sin embargo, no han mostrado interés en regularizarse ni en tramitar los permisos correspondientes.
“Vinieron únicamente a preguntar cuánto debían pagar por la multa, pero no mostraron disposición para gestionar una licencia.
“Les explicamos que si quieren operar deben contar con un local adecuado, con servicios básicos como luz, agua, drenaje y baños, además de cumplir con los requisitos para vender bebidas alcohólicas”, señaló.
No obstante, el funcionario local fue enfático en que no se permitirá la reapertura del establecimiento en el mismo sitio, pues no cuenta con las condiciones mínimas para operar.
“En ese lugar no se va a volver a vender. Es un taburete improvisado de madera y lámina, sin ningún servicio básico”, subrayó.

