ZACATECAS. El Movimiento en Defensa del Territorio y el Río Atenco, compuesto por los Ejidos de Atotonilco, Potrero, Estancia de Guadalupe, Corrales, así como las comunidades de Mezquite Blanco, Las Bocas, Carretas y habitantes de la cabecera municipal de Jiménez del Teul, además de integrantes de la Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería (REMA) y del Observatorio de Conflictos Mineros de Zacatecas, ha denunciado la presunta realización de reuniones secretas entre las autoridades federales, estatales y municipales, con el fin de «avanzar en la imposición del proyecto de la presa Milpillas».
Según el colectivo, desde hace varias semanas, las autoridades han llevado a cabo reuniones excluyentes, sin convocar a la población en general ni a los regidores de los municipios de Jiménez del Teul y Sombrerete. Estas reuniones tendrían como objetivo coordinar estrategias para hacer que las comunidades acepten el proyecto de la presa, a pesar del «rechazo expresado por las poblaciones afectadas».
El pasado 15 de julio, se llevó a cabo una de estas reuniones en el salón de Cabildo de la Presidencia Municipal de Jiménez del Teul. En el encuentro estuvieron presentes diversas autoridades, entre ellas el Presidente Municipal, Daniel Cisneros Esparza; la regidora Joana Cristina Torres Gallegos; el Director local de Conagua Zacatecas, Víctor Manuel Reyes R.; la Secretaria del Agua y Medio Ambiente, Susana Rodríguez Márquez; y varios otros funcionarios de diversas dependencias. Sin embargo, la comunidad local se mostró sorprendida por la realización de este encuentro sin previa convocatoria pública. Varios habitantes se acercaron al lugar al notar la presencia inusual de vehículos de la policía estatal, lo que desató preocupación y malestar.
De acuerdo con las denuncias, el propósito de la reunión fue coordinar acciones entre las diferentes dependencias gubernamentales para diseñar estrategias de persuasión y control social, con el fin de legitimar el proyecto de la presa Milpillas. Entre las tácticas descritas por los denunciantes se encuentran la realización de reuniones en las comunidades para tratar de convencer a los habitantes de aceptar un proyecto que ha sido rotundamente rechazado por las poblaciones directamente afectadas.
El Movimiento en Defensa del Territorio y el Río Atenco afirma que estas reuniones son una simulación, cuyo principal objetivo es invisibilizar el rechazo popular y crear la falsa impresión de que no existe oposición al proyecto. Se recalca que el proyecto de la presa Milpillas es inviable y violatorio de derechos humanos y agrarios, además de no resolver la problemática del suministro de agua en la zona conurbada de Zacatecas. Por el contrario, se argumenta que la construcción de la presa agravará el estrés hídrico, aumentará las emisiones de gases de efecto invernadero y destruirá ecosistemas vitales para las comunidades afectadas.
Asimismo, el Movimiento denuncia el uso de recursos públicos en estas estrategias de manipulación y engaño. Se hace un llamado a los medios de comunicación y a la población en general para que no se dejen engañar ni se conviertan en cómplices de la violación de derechos humanos que implica este proyecto. Los denunciantes instan a que se respete la decisión tomada por los Núcleos Agrarios y se solidaricen con la lucha que han emprendido contra este proyecto.
El colectivo también ha señalado que algunas dependencias gubernamentales han visitado las comunidades ofreciendo apoyos condicionados, como despensas, reparación de infraestructuras y otros beneficios, con el fin de presionar a los habitantes a aceptar la presa. Esta práctica, señalan, constituye una forma de coacción y corrupción, ya que estos apoyos deben ser proporcionados por las autoridades de manera regular y no como parte de una estrategia para obtener la aprobación de un proyecto ilegal.
Finalmente, el Movimiento en Defensa del Territorio y el Río Atenco ha reiterado su rechazo a la presa Milpillas y ha exigido el respeto a su derecho a la libre determinación, un derecho constitucionalmente protegido y avalado por tratados internacionales que México ha suscrito.
«¡No más consultar, el pueblo ya decidió!» «¡No a la presa Milpillas; ¡Basta de simulaciones e imposiciones!», concluyeron en el comunicado, firmado por el Movimiento en defensa del territorio y el río Atenco y la Red Mexicana de Afectadas/os por la minería (REMA).
