TRANCOSO. Los habitantes de la comunidad de Rubén Jaramillo, más conocida como La Chiripa, denunciaron que fétidos olores emanan de los corrales de cerdos, borregos y cabras, establecidos en la zona.
La situación se ha tornado crítica con la llegada de las lluvias, que intensificó los malos aromas, convirtiendo la vida cotidiana de los residentes en una experiencia desagradable y preocupante para su salud.
Los afectados solicitaron la atención de las autoridades competentes para que intervengan en esta problemática, que está impactando severamente su calidad de vida.
La humedad generada por las precipitaciones ha agravado las condiciones de los corrales, provocando que los olores se dispersen con mayor intensidad por todo el poblado.
Los quejosos pidieron una respuesta inmediata y efectiva para resolver esta situación, que consideran insostenible, especialmente durante esta temporada de lluvias que puso en evidencia la gravedad del problema sanitario que enfrentan día tras día.

