FRESNILLO. Con más de 35 años de experiencia en el arte de preparar comida tradicional, Aurelia Ramírez Romero, mejor conocida como doña Bella, se ha convertido en un ícono culinario gracias a su negocio frente al Ágora José González Echeverría, donde ofrece sus ya legendarias gorditas, burritos y tacos, preparados con una sazón incomparable.
Aquí la clientela encontrará precios accesibles; por ejemplo, por 25 pesos podrán comprar un burrito o un taco. Por unos pesos más, tendrán la posibilidad de degustar La Gordita Universal, la favorita del público porque incluye un poco de todos los guisos.
Esto la convierte en una experiencia completa del sabor casero de doña Bella.
Entre sus guisos especiales se encuentran el chicharrón prensado y de cuero; rajas solas o con queso, así como frijoles con queso, mole verde y rojo o huevo en chile verde y rojo. Éstos son solo algunos de los disponibles, pues varían según el día o la temporada.
Su horario de atención es de lunes a sábado, de las 9 a las 15 horas, tiempo suficiente para que trabajadores, estudiantes y turistas disfruten de sus delicias antes de continuar con sus actividades.
LA FAMA DE AURELIA
La fama de Doña Bella comenzó a extenderse cuando decidió compartir su cocina con los estudiantes de la Universidad Autónoma de Fresnillo (UAF), cuyas instalaciones se encontraban entonces en el Ágora.
En aquellos días su mayor motivación era apoyar a los alumnos con desayunos que no solo mataran el ayuno tras arduas horas de clases, sino que en el proceso pudieran disfrutar de un alimento que los hiciera regresar día tras día para repetir.
Los años pasaron y la UAF se mudó del lugar, pero Aurelia decidió quedarse, apostando por la constancia y la fidelidad de su clientela.
Y ello se cumplió: “Muchos estudiantes venían con frecuencia; incluso algunos todavía me visitan cuando regresan a Fresnillo”, relató con orgullo.
Sin embargo, los momentos difíciles también han sido parte de su historia. Uno de ellos ocurrió durante la remodelación del Ágora, pues ello trajo la disminución de sus ventas.
A pesar de ello no se desanimó, fue paciente y encontró nuevas oportunidades cuando varias oficinas gubernamentales se reubicaron al interior del recinto cultural.
Esto, sumado a los ya seguros y fieles trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de la minera Fresnillo PLC, llevó a que el negocio despegara nuevamente.
Así se ha consolidado doña Bella y su sazón en El Mineral, a tal grado que es ya un punto obligado para los turistas, tal como el actor Joaquín Cosío, una de las visitas inesperadas y memorables.
Este personaje, relató Aurelia, no solo degustó sus gorditas, sino que le dejó un mensaje y un autógrafo que conserva como un gran tesoro.
“Mi sazón es el mismo de siempre: con amor y ganas de seguir ofreciendo lo mejor a mis clientes”, concluyó

