ZACATECAS. El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, llamó a orar por la paz y no caer en el pecado de la indiferencia ante los conflictos globales.
El jerarca católico centró su homilía dominical en la importancia de la experiencia filial y el seguimiento de Cristo.
Durante su reflexión, abordó el misterio de la existencia humana desde la perspectiva de la filiación, destacando que “somos hijos desde el momento de la concepción hasta el momento de la muerte natural”, y que la familia constituye el espacio donde se viven “los más grandes amores de la vida”.
Noriega Barceló planteó a los asistentes una pregunta fundamental: “¿Quién soy yo para ti?”, calificándola como “la pregunta más trascendente para toda la vida”.
Invitó a los fieles a “tomar la cruz de cada día”, explicando que esto significa “vivir en el amor y aceptar que amar cuesta, que amar duele”.
El prelado también se refirió a la situación mundial, instando a orar por la paz ante los conflictos globales.
“Lo que está en nuestras manos hoy es orar por la paz”, afirmó, pidiendo por quienes toman decisiones y por las personas que sufren las consecuencias de los conflictos.
La homilía concluyó con un exhorto a no caer en “el pecado de la indiferencia” ante las problemáticas que afectan desde el ámbito mundial hasta el local.
