Miscelánea fuera del pantano
Hay lapsos en la vida pública que parecen estar en una crisis que es para el todo, cuestión que es imposible ocurra así. En las tormentas siempre quedan pantanos, pero esos lugares no invaden el todo, algunos son útiles, otros no. Paralelo a hechos y actos relevantes o magnificados, siempre hay hechos y actos que muestran que las personas y comunidades hacen lo mejor de sí.
Bicentenario
Mayo 23 de 1825. Ciudad de México. La librería de Manuel Recio oferta para el país la traducción de la moderna legislación francesa, la promovida por Napoleón. En los anuncios promete enviar, previa suscripción, entregas y volúmenes completos. Los textos fueron traducidos por “dos amigos de la Ilustración”.
Antes de la batalla
Mayo, sábado 23 de 1914. Ciudad de Zacatecas. La Dirección General de Instrucción Primaria expidió a Teodoro R. Guerrero el nombramiento de director de la escuela para niños número 6 de la vetusta ciudad de Zacatecas. Él era un jerezano de 1874. Egresó de la Escuela Normal de Zacatecas. Su desempeño docente ocurrió en varias escuelas de la entidad. En 1914 era regidor en el ayuntamiento de la capital del estado. Indicamos al profesor Guerrero porque andando los años fue un prestigiado mentor, cuyos razonamientos docentes fueron atendidos por el maestro José Vasconcelos en Los años del águila, 1920-1925.
En los días siguientes la dependencia designó a otros mentores para escuelas de La Blanca, Fresnillo y la vetusta ciudad de Zacatecas. En ésta, asignó al joven Francisco Guadiana como director interino en la escuela mixta para adultos.
Ramón López Velarde, un flâneur
Mayo 23 de 1915. Ciudad de México. Cuando Ramón López Velarde sale de dictar sus clases, en la Escuela Nacional Preparatoria, camina por las calles. El jerezano recorre librerías, mira los edificios coloniales. Es un provinciano que observa el trajinar en la metrópoli. Se sienta y mira desde jardines y cafeterías. Es un flâneur. Su mirada apalabrada está en El minutero y El don de febrero.
Rosita Franco deja el Museo de Guadalupe
El pasado viernes 16 nos enteramos, por el informativo de Francisco Esparza Acevedo, que la directora del Museo de Guadalupe marcha del Museo de Guadalupe a otra labor en el INAH, en el área de museos y con competencia para todo el país. En la dirección del exconvento, Franco estuvo desde 2001 y vaya que contribuyó a transformar el lugar, los modos de exposición, las actividades educativas y generadoras de públicos, así como la proyección de aliados para fortalecer la presencia del museo.
Memorias del encierro en el Ágora
Estuve en la ciudad de Fresnillo. Acudí para conversar sobre el libro Memorias del encierro, de Enrique Laviada. El acto fue en el vetusto Ágora. El lugar estuvo bien lleno de concurrentes voluntarios. En el transcurrir hubo participación de los asistentes, quienes comentaron tanto los libros precedentes, como la trayectoria política y el reconocimiento social, también indagaron el porqué del volumen y dieron testimonio de la vida durante la cuarentena que provocó la pandemia.
Cito algo de lo que dije: Memorias del encierro es un desdoblamiento del autor, quien relata qué pensó y vivió durante el retiro social. En el texto notará que expone, argumenta, discurre y coloca a otros personajes para dialogar. Este libro no va como monólogo, es una narración que tiene como escenario temporal las tardes y noches en la primavera-verano de aquel annus horribilis de la humanidad.
Reconstruyendo el pasado
En el municipio de Tabasco, el cronista adjunto Paul Durán Ávila distribuye Historias de la Villa del Refugio no. 7. Allí aborda a un charro cantor; información sobre la película Por la puerta falsa. El guión es de Mauricio Magdaleno, escritor nacido en el pueblo sureño. Dice Durón: “originalmente fue una novela que se desarrolla en la Villa del Refugio”. Además de otra información, está un fragmento de una joya literaria: “Versos de la rebelión (cristera)”, el texto lo encontraron en un libro viejo, allí lo dejaron, acaso lo escondieron.
Valtierra, 50 y más
Andamos en lo días aproximados al 50 aniversario de la conversión de Pedro Valtierra de ser un observador atento a su iniciación como fotógrafo de prensa -acucioso registrador de actos y escenarios a través de imágenes permanentes-. En la Ciudad de México hay ya exposiciones de su obra y trayectoria, en Aguascalientes fue presentada la revista Cuartoscuro, la cual contiene texto e iconologías de lo hecho por uno de los fresnillenses contemporáneos que dan referencia cultural decente. En la capital de Zacatecas se hará algo, lo supongo y lo sé. Me uno a los parabienes: felicidades Pedro.
