ZACATECAS. Detrás de cada exposición que se presenta hay un proceso museográfico “que es como contar un cuento o un discurso del cual nosotros queremos que la gente forme parte, ya que ellos entablan un diálogo con la obra”, explicó José Mauricio Díaz Fernández, encargado de esta labor en el museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez.
En el recinto, Mauricio es el responsable de encontrar el lugar ideal de las pinturas en un espacio o una sala, mediante diversos criterios que van desde las formas hasta los tamaños de las piezas.
Expuso que uno de ellos es colocarlas de manera cronológica, como es el caso del Manuel Felguérez “que empieza por la generación de la ruptura, es decir, el antecedente del arte abstracto en México y sigue por esa línea”.
Compartió que ha trabajado en aproximadamente 40 museografías de exposiciones que tuvieron sede en el museo, incluyendo las próximas tres que serán inauguradas el 17 de enero a las 18 horas.
TRABAJO COLABORATIVO
Mauricio Díaz indicó que para las muestras “también se tendrá un orden sucesivo. Se maneja por núcleos: el primero es la bienvenida con el nombre de la exposición y lo que verá la gente en la sala”.
Por ello, comentó que la museografía influye en la apreciación de las obras por parte del espectador.
Explicó que es un trabajo colaborativo que implica varias partes, como el curador, “quien escoge las obras y verá el tema. Mientras el museógrafo ve el espacio, el artista se encarga del discurso, y para la idea del curador debo tener varias propuestas que sigan ambos aspectos”.
Por otra parte, el museógrafo agregó que en cada exhibición tiene que haber cambios, como resanar las paredes donde se pusieron taquetes: “se tienen que pintar y las mamparas se deben unificar. La iluminación también es muy importante”.
Finalmente, enfatizó que la labor museográfica se logra en comunidad, ya que para montar una muestra es necesario que participen desde el guardia hasta el titular del recinto.
